miércoles, enero 02, 2008

COMENCE EL AÑO CON PIE DERECHO



Yo nos soy "gambler".

La ludopatía es una enfermedad que no va conmigo, sin embargo a veces me voy a un casino para comer (en todos los casinos sirven comidas exquisitas!), y para divertirme en las máquinas. Nunca pierdo más de sesenta dólares y si le gano a las maquinitas, ahí la corto, a veces he ganado relativamente bastante y, cosa rara, cuando lo he hecho, ha sido en el mes de enero y cuando no he tenido planes de jugar.

En enero del 2003 viajé al estado de Nevada por razones de trabajo, volé de Oakland a Las Vegas y como iba para Ily, a unas 6 o 7 horas de Las Vegas, alquilé un carro, me fui a desayunar a un casino, la idea era el Luxor, pero fui a dar al New York New York, cosas del destino, aquí, después de desayunar, cuando iba para el estacionamiento de regreso, pasé por las máquinas, me jugué el vuelto del desayuno (diez dólares y fichas), y se me convirtieron en mil quinientos dólares contantes y sonantes. Fue un día recontra feliz.

Las Vegas, Nevada, Hotel-Casino New York, New York, enero de 2003, $1,500.00 en fracciones de segundos

En enero del 2006, en el camino a Reno, Nevada, pasamos al Boom Town casino en la ciudad de Verdi, porque alguien en el grupo se moría por ir al baño, en lo que esperaba que saliera, se me ocurrió echarle un par de pesetas a una maquinita que me estaba coqueteando, y terminé setecientos cincuenta dólares más rico.

"La Hermita", un casino que en relidad lleva el nombre de "Golden Ranch", pero que le pusimos La Hermita porque en enero del 2002, en una historia extraña, debido a que la carretera estaba cubierta de nieve y era peligroso manejar, nos hicieron regresar a mi hermano, mi mujer y yo, nos detuvimos en Verdi, pasamos al casino famoso a esperar el aviso de luz verde, nos pusimos a jugar para entretenernos y los tres ganamos más de cien dólares cada uno, recuperándonos de las verguiadas que nos habían pegado las máquinas en Reno.

Cuando reabrieron la carretera unas dos horas más tardes, regresamos a casa retumbando de pura felicidad.

Ayer nos fuimos para Reno mi mujer, mi hermano y yo, a saludar el 2008 con una buena comida y una buena jugada, ya había perdido los sesenta dólares programados por lo que ya no tenía interés alguno en jugar. Al regresar a casa por la noche, se le ocurrió a mi mujer que pasáramos por La Hermita, medio a regañadientes acepté, con la idea de tomarme un café con un postre, pero al entrar decidí jugar en las máquinas de centavito. No bien le había echado la segunda apuesta cuando me cayó un tiro que me hizo ganar nada menos que ¡Ciento sesenta y nueve dólares con noventa y cinco centavos!

El dinero no es mucho, la sensación de sentirme ganador en el principio del año y la seguridad de que lo he comenzado con pie derecho es muchísimo más grande que la cantidad ganada. Regresamos a casa más sobre nubes, que sobre ruedas.

Yessssss!

Verdi, Nevada, "La Hermita"enero de 2008, $179.95, jugando de a centavito!

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