jueves, diciembre 17, 2015

ADIOS GENERAL JOSE GUILLERMO GARCIA, ESTADOS UNIDOS NO ES GUARIDA DE BANDIDOS


La Junta Migratoria de Apelaciones de Estados Unidos falló a favor de la deportación del exministro de defensa José Guillermo García por su participación en crímenes durante el conflicto armado, incluyendo el asesinato del beato Óscar Arnulfo Romero y la masacre de El Mozote.
17 de Diciembre de 2015 a la(s) 7:8 / EFE
Un tribunal de apelaciones de Estados Unidos ratificó la decisión de un juez de Miami de deportar al exministro de Defensa salvadoreño José Guillermo García, de 82 años, condenado en 2002 por crímenes de guerra y residente en Florida, informó hoy el Centro por la Justicia y Responsabilidad (CJA).

Este martes, un tribunal de apelaciones confirmó la orden de deportación contra García dictada por el juez de inmigración de Miami Michael C. Horn, que había sido apelada por la defensa del exministro, señaló en un comunicado Lisa Cohen, directiva de CJA.

El contenido de la sentencia emitido por esta instancia judicial no ha salido todavía a la luz pública, aunque el New York Times ha presentado un requerimiento legal para tener acceso al fallo.

La decisión, a juicio de esta organización en defensa de los derechos humanos, confirmó las "amplias conclusiones aportadas por el magistrado Horn de que el exministro asistió o participó en uno de los crímenes más atroces contra los derechos humanos perpetrados en El Salvador en la década de 1980".

El juez había dictado la orden de deportación en febrero de 2014.

El exministro fue juzgado en Florida en el año 2012 por crímenes de guerra, en un juicio civil en el que se le condenó a indemnizar a las víctimas con 54 millones de dólares.

El caso arrancó en 1999 tras la demanda presentada por CJA contra el exministro García y también contra el general Carlos Eugenio Vides Casanova.

El Departamento de Seguridad de Estados Unidos, amparado en una ley de 2004 que permite expulsar del país a violadores de derechos humanos, llevó el caso a un tribunal de inmigración de Florida, donde se dictó la orden de deportación.

En su escrito el juez consideró "inconcebible" que la tortura a gran escala que se produjo en El Salvador entre 1979 y 1983 pudiera llevarse a cabo sin el conocimiento del entonces ministro de Defensa y añadía que el propio García "protegió" a los torturadores, negó las masacres e impidió la investigación de los asesinatos.

Según el fallo judicial, hay pruebas suficientes de que el exministro de Defensa participó en once crímenes de guerra cometidos en El Salvador durante su etapa al frente de las Fuerzas Armadas.

De acuerdo con la sentencia, el exministro salvadoreño estuvo implicado en el asesinato del arzobispo óscar Arnulfo Romero, en 1980, así como en las masacres de más de mil campesinos en la región de Mozote, en 1981.

Además, se le relaciona también con el asesinato de cuatro monjas estadounidenses, también en 1981 en El Salvador, y de la tortura de de ciudadanos salvadoreños.

jueves, septiembre 24, 2015

A DIECISEIS AÑOS DEL REGRESO DE MI MADRE A LA CASA DEL PADRE



Para mirarte de nuevo
recorreré las calles
que caminé de niño,
cuando todo era risas.

Alfombrarán escombros 
las calles de mi tierra
y habrá nueva esperanza
de ver a mi abuelita.

Don Alfredo con aire
de dignidad marchita
se verá en su silencio
brotar del hondo suelo.

Y mi papá amoroso
despertará del sueño
y extendiendo sus brazos
me arrullará en su pecho.

¿Y mi madre adorada
dónde pondrá sus manos?
Me mecerá en la cuna
humilde de mi infancia.

Tendrá lista una lámpara
para alumbrar mis pasos
y en su santo regazo
voy a dormir de nuevo...
SRHS, mayo/25/2000/9:10am

martes, agosto 25, 2015

¿QUE SI FUE MI AMIGO EL CHATO? ¡PUES CLARO QUE FUE MI AMIGO!


A Mario Gómez, in memoriam


Hoy me llegó la noticia, 
no sé ni de quién, ni quiero
saber quién trajo la nueva
pero que duele, me duele.

Eran mis días de chavo
jodión y medio en mi barrio
cuando todo lo arreglaba
con una buena puteada
o con un mi par de tragos.

El Chato, más comedido,
porque era mayor, pues claro;
tomó la amista' en sus manos
y cuando ya no chupaba
si ahuevado me miraba
me acribillaba a consejos.

Y entre consejo y consejo
las sonoras carcajadas
del marón que se cagaba
del chiste por el ingenio;
y el barrio que se asustaba
porque era de madrugada
y todavía la mara
bien clariadita, jodiendo.

De no haber sido por Mario
no habría leído a Hugo
y José Ingenieros fuera
sólo un apellido raro
de un filósofo argentino,
y mi mente careciera
de un bálsamo puro y fino.

Un día tuve que irme 
a la mierda de mi barrio
porque me andaban buscando
para matarme los malos.
Y cuando fui a despedime 
de mi gran amigo Mario
me dijo "no te vas solo
te llevás todo el cariño
de la mara de tu barrio.
Además vos sos bien coco,
esas lágrima culeras
que ahora estás derramando
van a regar las raíces 
de otro Alfredo en otra tierra."

Y no se equivocó el Chato
treinta y tantos largos años
me separan de mi barrio
y estas lágrimas culeras 
que hoy me salen de los ojos
son porque no puedo darte
el último adiós mi hermano.

Vos tampoco estarás solo
saludame al Gato Víctor,
Car'eloco y Caballero, 
a Chachama, a Julián Monge,
a Tobitón y a Tortuga.
Ya pocos vamos quedando
de nuestra mara del barrio.
Y cuando se vaya el último,
ya cuando estemos cabales 
el diablo se v'ir al diablo
y va a ser otro el chimbolero.

Descansa en paz mi hermano,
reposa, te lo mereces...

San Rafael, CA/martes/agosto25/15/7:10pm

martes, julio 14, 2015

RESURRECCION



A Silvia Esmeralda, con quien compartí una ilusión...

No pienses que te odio, mujer, porque te fuiste,
si un tiempo la alegría a mi vida le diste.

Tengo que confesarte que antes de conocerte
mi alma estaba vacía, con soledad de muerte.

Yo miraba los astros como ver cualquier cosa
y nunca había notado la beldad de una rosa.

Caminaba en la sombra como un ciego camina:
que nunca ve la ruta, pero que la adivina.

Jamás había probado de un sueño la dulzura,
ni había despertado contemplando la albura.

De pronto tu presencia saturó mi destino
fuiste la blanca estrella que alumbró mi camino.

Creía que en el mundo solo había dolor,
mas tú me demostraste que también hay amor.

Tú hiciste que brotaran hermosas ilusiones
en una alma plagada de crueles decepciones.

Por eso no te culpo, mujer, porque te fuiste,
porque a mi vida un cielo de ternura le diste.

Y el recuerdo de una alma que algún día nos nombra
es como el árbol seco, pero que aún da sombra.

¡Por que en hermosos días amor diste a mi vida
por siempre he de rogarle a Dios que te bendiga!

San Salvador, febrero 1975☼

viernes, julio 10, 2015

LOS ULTIMOS AÑOS DE OMAR SHARIF


"Mi padre tiene Alzheimer. Es difícil determinar en qué fase se encuentra", contó el único hijo de Omar Sharif , Tarek, hace apenas dos meses en una entrevista exclusiva con El Mundo, en la que reveló detalles del estado del actor egipcio, cuya salud era hasta entonces un misterio.
Sharif, quien falleció ayer tras un paro cardíaco, a los 83 años, supo que tenía Alzheimer y comenzó a manifestar los síntomas hace al menos tres años. Pasó los últimos meses de su vida en un hotel de El Gouna (La laguna, en árabe egipcio), un complejo turístico construido en los 90 a orillas del mar Rojo, a unos 430 kilómetros de El Cairo, adonde los egipcios suelen escapar del ruido de la capital. Allí vivía sus días muy tranquilo el actor, con una rutina de descanso que consistía en pasar largas horas en la terraza, bajar al bar a escuchar música y conversar con los camareros. Cada tanto realizaba paseos con su hijo por el centro de El Cairo, e iba a comer a los restaurantes que tiene Tarek en esa ciudad.
"Tiene momentos del día en los que está mejor y otros en los que se halla extremadamente desconcertado", explicaba Tarek en la nota. "Realmente no sabe dónde vive. Sin duda sabe quién es, pero no necesariamente la razón por la que lo saludan. Cuando alguien lo ve en la calle y se acerca, a menudo piensa que es alguien que conocía de antes y cuya cara y nombre ha olvidado. En la mayoría de los casos es simplemente un fan", comentó.
En una de las últimas entrevistas que concedió el actor antes de comenzar a padecer el Alzheimer, reconoció que, tras seis décadas de rodajes y más de un centenar de filmes, se había convertido en nómade: "Yo sólo vivo en hoteles y sólo como en restaurantes".
"Sigue sabiendo que es un actor reconocido. La pérdida de memoria afecta sobre todo a acontecimientos muy específicos, a detalles como en qué momento estuvo en un lugar concreto o quién actuaba en una película determinada. Recuerda, por ejemplo, que fue Doctor Zhivago, pero ha olvidado cuándo fue grabado. Puede hablar de la película, pero olvida su título o dice, en su lugar, otro como Lawrence de Arabia. Son producciones de hace medio siglo en las que participaron los mismos directores, cámaras y equipos".
Cuando le diagnosticaron Alzheimer comenzó a tomar algunas medicinas y a realizar ejercicios para ralentizar el avance, pero según contó su hijo, nunca los hizo. Cuando en enero pasado falleció la actriz egipcia Faten Hamama, la madre de Tarek, Omar no se inmutó. Si bien algunos medios comunicaron textuales del actor manifestando su tristeza, ahora se sabe que fueron falsos: "No hizo declaraciones. No estaba al tanto de la actualidad ni asistió al funeral. Ni siquiera sabía que había muerto. Se lo dije más tarde. Y aún así, unos días después de contárselo, me preguntó: '¿Cómo está Faten?'".
Omar y Faten se casaron en 1955, luego de que él renunciara a la religión cristiana y se convirtiera al islamismo para ser su esposo. A mediados de los 70 se separaron, pero conservaban una buena relación.
Sharif supo ser un abuelo ejemplar. Uno de sus nietos, Omar Sharif Junior, siguió sus pasos y juntos protagonizaron una película irlandesa: "Mi abuelo me enseñó a ser un gentleman. Aprendí de él a tener buenos modales en la mesa; disfrutar del buen vino; tratar temas apropiados en una conversación formal; montar a caballo; apostar en las competiciones de hípica y jugar a las cartas. Me decía que jugar al bridge es como hacer el amor. Necesitas un buen compañero o una buena mano", dijo el joven al mencionado diario..

miércoles, junio 24, 2015

ENGAÑADOS

Tú siempre me engañaste y no te culpo,
yo también te engañé a ti y no me culpes.
No te culpo porque yo a ti te engañaba,
ni me culpes porque me engañabas tú.

Lo único que siento de esta farsa
que por engañarte a ti, la engañé a ella.
Tú también debes sentir, si no me engaño,
que engañándome a mí a él engañaste.

Resulta así al final de la jornada,
que tú no me engañaste ni yo a ti.
Que fueron otros dos los engañados.
Y ahora vas tomada de su brazo
mientras yo voy con ella paso a paso...

Tú ya no engañas a nadie y sin embargo,
yo la sigo engañando pues te quiero.
Engañados los dos, tomo mi copa
y apuro así otro horrible trago amargo... 


San Salvador, junio/1977

lunes, junio 22, 2015

DE COMO ME CONVERTI EN MAESTRO

Siempre viviré agradecido con Dios por haberme concedido la gracia de compartir el nombre y el oficio de su Hijo Unigéito.


TODOS SABEMOS QUE MAESTRO SE NACE, YO NO SOY LA EXCEPCION.  Fui inspirado, además, por eminentes  mentores por cuya escuela tuve el privilegio de nutrir mi mente y espíritu: El Dr. Roberto Machado y don Pablito Miranda, (Colegio Don Bosco), don Alfredo Betancourt y don Santiago Echegoyén, (Colegio Salvadoreño Alemán) el Dr. Adolfo Oscar Miranda y el Dr. Mauro Bernal (UES); el Dr. Barry Kaufman y la Dra. Radjita Franklin, (Dominican University of California), y mis amigos personales Daniel Serrano y Pedro Flores Peña, son solo algunos nombres de mentores que dejaron una huella profunda en mi formación pedagógica. 

Sin embargo inicié mi carrera en 1973 casi de manera accidental. Elaboro: Resulta que por aquellos días yo cursaba el segundo año de Derecho en la Universidad Nacional y ésta había sido tomada militarmente en julio del 72 por órdenes del tristemente célebre presidente de la República, coronel Armando Molina cuya toma violenta del campus universitario fue el primer acto ejecutivo de su gestión, y en consecuencia miles de estudiantes nos quedamos en el aire. Para junio del '73 (a mis veinte años), yo estaba literalmente sin hacer nada en mi casa.

Sin estudiar, sin trabajar, y sin dinero, mi único aliciente contra la depresión era visitar por las tardes a mi novia Lupita, que vivía en una placentera quinta a unas cinco cuadras de mi casa en la colonia Las Colinas de Mejicanos. En la actualidad ella también es abogada, vive en Canadá.

Un buen día de principios de junio, mi compañero de aulas universitarias, Daniel Serrrano llegó a mi casa con una buena nueva: había conseguido trabajo de profesor en dos colegios de San Salvador, y nos proponía a Jorge Figeac y a mí (tres inseparables) que nos incorporáramos a la docencia ya que tenía horas clase de sobra. Yo, que siempre fui de alguna manera inseguro, especialmente por esos años, lo pensé por unos minutos y le dije: "A chis, démole, de todas maneras aquí estoy sin hacer nada. ¿Cuánto nos van a pagar vos?" "Dos bolas por hora, loco!" Saco! pensé, de "mozaico" de Obras Públicas, habría ganado más.

Pero en aquel momento aquello iba a ser más un hobby que un trabajo, además me daba la oportunidad de interactuar en otro ambiente fuera del familiar y del vecindario. Definitivamente el salario no era nada, pero iba a ser mucho mejor que estar perdiendo el tiempo en casa. Le di viaje a la idea, me presentó mi amigo con la directora del Liceo Alberto Masferrer, doña Mercedes de Zometa, y el 18 de junio impartí la primera clase de Estudios Sociales en la escuela nocturna. Bien recuerdo mi primer tema: "Transporte y comunicaciones en la sociedad colonial".

Lo demás es historia, ya no me detuve. Descubrí un mundo que le dio sentido y valor a mi vida. Sin una micra de nerviosismo aquella noche me sentí en mi casa en el segundo mismo que me paré frente a aproximadamente sesenta estudiantes en una aula que llamaban el palomar en el colegio, primero porque estaba situada en una segunda planta cuyas paredes eran de tela ciclón, segundo, porque sólo hombres componían el curso, los salvadoreños entenderán la ironía.

La Universidad la reabrieron a finales de ese año. Tampoco desistí de mi carrera de derecho, no era cuestión de dejar una por la otra, al contrario, advertí que ambas disciplinas son perfectamente compatibles y hasta se complementan. Victor Hugo dijo que el abogado es el monopolizador de las ciencias del espíritu y tenía razón el genio francés, yo lo hago constar, disfruto cada segundo que practico mis dos profesiones. 

Como profesor he trabajado en todos los niveles menos en la escuela primaria. En El Salvador además del Liceo Alberto Masferrer, trabajé en el colegio Fátima de Santa Tecla y el Divino Salvador de la capital. También me cabe el honor de haber enseñado en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional. En Estados Unidos también he sido catedrático en la Universidad de Iowa. He enseñado también la escuela privada, pero mayoritariamente he trabajado en la escuela pública. Desde finales de los ochenta hasta este día, irradio mis modestas luces en la Secundaria de San Rafael, California, ciudad en donde también vivo.

Hay una parte de mi profesión de maestro que no disfruto mucho: calificar, palabra que es tedioso sentarme frente a 150 hojas, estar chequeando, rechequeando, escribiendo notitas al márgen, y después pasar las notas a mi libro y por último meterlas en la computadora en el sistema de la escuela...Ay Dios qué tedio! Y obligadamente hay que hacerlo porque tengo plazos para que los padres de familia puedan accesar y saber las calificaciones de sus hijos. Lo bueno es que este trajín es de cuatro veces por año solamente.

Para mí nada más grato que estar en el aula explicando, hablando, regañando, chistando; o en otra area de la escuela compartiendo con colegas y administradores. Aunque admito que es a veces incómodo lidiar con padres de familia iracundos cuando sus hijos se han ganado un mala nota, en cuyo caso elbandido es el profesor; pero si sacan una buena nota, su bebé es el genio.

Hombre...pensándolo bien, calificar es quizás la parte más tranquila de mi trabajo...Mmmmm, quién sabe, lo bueno es que es hermoso practicar la profesión que impacta más la vida del ser humano, lo demás son gajes del oficio.

Felicitaciones en su día a mis familiares y amigos que se ganan o se han ganado la vida ejerciendo este apostolado: mi esposa Amalita, mi hermano Guillermo Campos, mi prima Doris Rosa, mi respetada amiga Doris Marinero de Montepeque, mis panitas Milton Núñez e Hiram Sotomayor; los eminentes profesores-abogados Mauro Bernal Silva, Carlos Figeac, Rafael Peña Marín, Elizabeth Villalta, Celina Quinteros, Nidia Martínez, Efraín Campos, Atilio Quintanilla, Rafael Mendoza, Oliverio Lemus Morales, el multitalentoso sicólogo-periodista-profesor Manuel de Jesús Cañadas, José Amilcar Chávez,y otros que en este momento se escapan a mi ya dilapidada memoria. Uds. son también ejemplo, guía e inspiración para mi vida. FELICIDADES EN SU DIA!☺


sábado, mayo 30, 2015

¿REGRESAN LOS MAESTROS EXTRATERRESTRES?

Tenemos que aceptar lo que los humanos hemos querido ignorar consciente o inconscientemente por milenios. La hora de todas las verdades se acerca, y tenemos que prepararnos o no escaparemos del ostracismo mental si nos aferramos a desoír un secreto a voces...

Un extraño y superdotado adolescente ruso de 14 años llamado Boriska asegura haber sido un marciano en su vida pasada. Convertido en un sorprendente objeto de estudio para los científicos, dice que él, junto a otros niños “índigo”, viene a cumplir una importante misión en la Tierra, en donde ayudarán a la humanidad a adecuarse a los cambios energéticos que se están produciendo y a los que vendrán en un futuro cercano.
A la edad de 1 año y 5 meses, Boriska ya podía leer las tapas de los diarios, y a los 2 pintaba como un alumno avanzado, al poder diferenciar los colores y sus matices.
Cuando ingresó al jardín de infantes, sus maestras quedaron atónitas con sus talentos y su particular forma de pensar, ya que siempre tuvo una memoria excepcional y una increíble capacidad para retener y asimilar información. Sin embargo, pronto notaron que el chico había estado aprendiendo las cosas “de alguna otra parte”.
A los 3 años, su interés en asuntos relativos al universo cautivó a sus padres. “Era capaz de nombrar todos los planetas de los sistemas solares, e incluso sus satélites. Me llenaba la cabeza con nombres y números de galaxias. Al principio me asusté bastante, pensé que estaba loco, pero luego decidí revisar si esos nombres realmente existían. Leí algunos libros sobre astronomía y me sorprendí al descubrir que mi hijo sabía tanto,” relató Nadezhda, su madre.
Pero fue a los 7 años cuando el niño comenzó a develar su propio misterio, al narrarles una historia cautivante. Les habló acerca de la civilización marciana, de ciudades megalíticas, de sus naves espaciales y de vuelos hacia varios planetas, incluyendo a la Tierra.
Según su convincente cuento, en una vida pasada Boriska era un piloto de Marte que debía venir seguido a nuestro mundo por asuntos relativos al comercio entre su nación y el desaparecido continente de Lemuria que, según la leyenda, estuvo ubicado en medio del Océano Pacífico. El joven asegura conocer bastante de ese territorio, porque allí habría tenido grandes amigos.


La Esfinge

La oreja de la Esfinge sería la ruta al conocimiento.

Boriska visualiza toda la caída de Lemuria como si hubiera sucedido ayer y lamenta la muerte de su mejor amigo, como si fuera su culpa. “Una importante catástrofe tuvo lugar en la Tierra. Un gigantesco continente fue consumido por aguas tempestuosas. Luego, de repente, una piedra maciza cayó en una construcción. Mi amigo estaba ahí”, asegura, y sigue: “Yo no pude salvarlo. Estamos destinados a encontrarnos alguna vez en esta vida”.
Cuando su madre le preguntó por el aspecto físico de los lemurianos, no tuvo reparos en decirle que eran de alrededor de 9 metros de estatura. Todos ellos habrían fallecido en la catástrofe, que se produjo hace aproximadamente 800 mil años.
En cuanto a Marte, afirma que la altura promedio de su pueblo era de 7 metros. Sin embargo, al contrario de lo que se piensa, en ese planeta no habitaba una sola raza, sino que había varias conviviendo. Cada pueblo tenía sus propias naves espaciales, sus propias tecnologías y su manera de pensar.
Fue así que gran parte de la población pereció en una gran guerra nuclear, que destruyó su atmósfera. Ahora, él asegura que los sobrevivientes se encuentran en el subsuelo del planeta y respiran gas carbónico.
Boriska declaró finalmente que los humanos encontrarán conocimiento bajo una pirámide, que todavía no ha sido descubierta. “La vida cambiará una vez se abra la Esfinge,” dijo él, y agregó que este gran monumento egipcio “tiene un mecanismo de apertura en alguna parte detrás de su oreja”, aunque no recuerda exactamente dónde.
Especialistas del Instituto de Magnetismo de la Tierra y ondas de-Radio de la Academia rusa de Ciencias fotografiaron el “aura” del adolescente, que resultó ser extraordinariamente fuerte.
“Tiene un espectrograma anaranjado, lo cual dice que él es una persona alegre, de un intelecto poderoso,” dijo uno de los especialistas

viernes, mayo 22, 2015

MI HIJA FUE BENDECIDA POR UN SANTO: MONSEÑOR ROMERO

En la víspera de la entrada a la Santidad de Monseñor Romero, vale la pena compartir este pasaje de nuestra vida de familia, con inmensa alegría, humildad y gratitud para nuestro representante en la Cortes Celestiales. 

CORRIA EL MES DE MAYO DE 1978, QUIZAS 79, fue un domingo por la noche. Se había programado una misa en la parroquia de la colonia Miramonte, en San Salvador, en conmemoración del aniversario del asesinato del padre Alfonso Navarro Oviedo, triste efeméride. La buena noticia era que aquella Eucaristía iba a ser oficiada por Monseñor Oscar Arnulfo Romero. Oportunidad única de ver de cerca a aquel santo varón.

Me aseguré de llevar a mi hija Marta Esmeralda (la Lalita), que a la época contaba quizás con unos cuatro añitos. Mi intención era que ella fuera bendecida por el universalmente respetado Arzobispo, su bendición equivaldría para mí a la bendición del mismo Dios.

Mi hermano Guillermo, mi hija y yo llegamos temprano a la iglesia para no perdernos un minuto del privilegio de estar en el entorno de Monseñor Romero. Por cierto que también nos encontramos allí a mi viejo amigo Jorge Figeac.

Puntualísimo como era su costumbre, Monseñor llegó a la cita con su feligresía que, rompiendo un poco la etiqueta eclesiástica, lo recibió con un aplauso, que el prelado agradeció con un gesto de humildad: bajando la frente levemente y con su acostumbrada sonrisa semi dibujada en sus labios.

Fue una noche alegre, a pesar de que se conmemoraba el asesinato del padre Navarro Oviedo, perpetrado por miembros de la infame mano blanca casi en plena luz del día. Un acto cobarde que más tarde se convertiría en el pan de cada día en El Salvador. Pero la noche fue alegre porque Monseñor Romero así hizo que se sintiera.

En aquella corta pero sustanciosa homilía, el inolvidable santo habló del valor del jóven sacerdote martirizado en su propia casa allí mismo en la Miramonte, por los criminales de siempre. Dejó claro que cada sacerdote que asesinaban, era volver a crucificar a Cristo y volver a crucificar a Cristo significaba salvación, incluso para los mismos asesinos.

Como era su costumbre, al terminar la misa, platicó con la feligresía. Parecía que Monseñor Romero disfrutaba estar enmedio de sus ovejas. Le interesaba platicar sobre los temas que a la gente del pueblo interesaban.

Fue entonces que me le acerqué lo más que pude, alcé a mi hija pidiéndole con voz nerviosa (porque estar en el entorno de aquel santo era electrificante): "Monseñor, Monseñor, me quisiera bendecir a mi hija por favor...?!"

Volviendo su mirada hacia mí, con una dulce sonrisa y su melíflua voz me respondió: "¡Claro, con mucho gusto! ¿cómo se llama esta gordita?". Acarició con sus inmaculadas manos el cabello de mi niña, le envolvió su carita como en cáliz, la vio directamente a sus ojos, y después, haciendo la señal de la cruz en su carita con su diestra, sentenció: "Que Dios te bendiga hijita..."

Aquel momento marcó un hito en la vida de mi hija, quien ahora es una persona adulta de mucho éxito en la vida.

Aquella noche yo no me había confesado pero comulgué. Por seguro había roto una regla eclesial pero era "oportunidad única de recibir la Eucaristía directamente de manos de un santo", pensé, y no me equivoqué ni me arrepiento.

Tiempo más tarde una bala traspasó lo más hermoso y tierno que tenía Monseñor Romero: su corazón. 

Hoy, la víspera de su beatificación, se hace oportuno recordar esta bendición que lleva mi hija en su corazón, y yo en mis recuerdos, con inmensa gratitud para el Todooderoso que permitió a mi Lalita ser bendecida directamente de nuestro amado e inolvidable santo .

jueves, abril 30, 2015

A JODI ARIAS


In a way, this punishment is much better deserved than the death penalty for this monster. She said in her last statement in Court that she was fighting for her life, and she got away with it, she won her case: she got LIFE IN PRISON WITHOUT THE POSSIBILITY OF PAROLE. Yeah, what a great victory! Congratulations Jodi. You will be a living death for the rest of your miserable time in this planet. 

Day in, day out you will be in the same place, looking at the same four walls, talking to your own despicable self. You will be locked up in a coffin only a bit bigger than the one you would have been placed if had you gotten the lethal injection, the same one where you will some day be placed anyway. 

For now enjoy your time in Perryville, Jodi, teach Spanish to the walls. You will be proud of your teaching skills when they start answering you back in perfect Spanish accent: PUDRETE EN ESTAS CUATRO PAREDES, PUTA ASESINA...!☼

lunes, abril 13, 2015

JODI ARIAS CONDENADA A PODRIRSE EN LA CARCEL


Phoenix, Arizona — Jodi Arias, declarada culpable de homicidio, fue condenada el lunes a prisión perpetua sin posibilidad de libertad anticipada por un juez, con lo que finaliza un proceso que se alargó casi siete años y atrajo la atención del mundo debido a sus detalles procaces.
La decisión del juez Sherry Stephens era en buena medida una formalidad ya que el mes pasado el jurado no pudo llegar a un acuerdo en torno a si Arias debía ser condenada a muerte o cadena perpetua. Una falla en el juicio evitó que se le pudiera aplicar la pena capital.
El juez tenía como única opción permitir que Arias, de 34 años, quedara en libertad tras 25 años de cárcel pero se negó a hacerlo, por lo que la condenada tendrá que pasar el resto de su vida en la cárcel.
Arias mató en 2008 a su novio, Travis Alexander, con quien había roto para luego retomar la relación, como una represalia por su deseo de acabar con esa relación, dijeron fiscales. Arias le disparó a Alexander y le dio cerca de 30 puñaladas en su casa en los suburbios de Phoenix antes de huir por carretera a Utah para reunirse con otro hombre con quien tenía un romance. Semanas más tarde fue detenida y negó cualquier relación con el caso.
El caso generó atención internacional luego de que la mujer diera dos entrevistas en las que contó una extraña historia según la cual enmascarados entraron a su casa y mataron a Alexander mientras ella se escondía. Posteriormente cambió la historia y dijo que actuó en defensa propia luego de que el hombre la atacara en el día de su muerte.
Su juicio se convirtió en una sensación mediática al conocerse detalles de su sórdida relación que eran transmitidos en vivo. El interés por el caso aumentó cuando Arias dio una entrevista en la cárcel cuando se le declaró culpable de homicidio y dijo que prefería la pena de muerte a una condena de cárcel de por vida.
El jurado original no llegó a un acuerdo sobre la sentencia por lo que el año pasado comenzó una nueva fase del juicio. Tras meses de declaraciones y el esfuerzo de los abogados para mostrar a Arias como una mujer que sufrió abusos físicos y mentales, el segundo jurado tampoco pudo alcanzar una decisión ya que uno de los 12 no estuvo de acuerdo en condenarla a muerte. Los 11 que votaron a favor de la pena capital dijo que el disidente tenía simpatías hacia Arias.
La mujer comenzó a purgar la pena en una celda de cuatro metros por 2 (12 pies por siete) en la unidad de seguridad máxima de la prisión para mujeres de Perryville, que se encuentra a unos 48 kilómetros (16 millas) al sur de Phoenix. Si autoridades juzgan que ha tenido una buena conducta podría ser trasladada a otra unidad de menor seguridad.

jueves, marzo 26, 2015

ADIOS AL GARBO, GENERAL

Vides Casanova detenido en Florida

El periódico estadounidense New York Times (NYT) publica este jueves que  el exministro de defensa salvadoreño, Eugenio Vides Casanova, acusado de violaciones de derechos humanos durante la guerra civil salvadoreña en la década de 1980,  fue detenido por agentes de inmigración en Palm Coast, Florida. Con la detención se cumple el primer paso para su deportación.
La nota del NYT, escrita por la periodista Julia Preston, refiere que un tribunal de apelaciones de inmigración sentó precedente el pasado 12 de  marzo cuando confirmó la orden de deportación para el general Vides Casanova al reconocer su participación en torturas y asesinatos cometidos por sus tropas cuando él era el más alto oficial del ejército salvadoreño.

Además, el tribunal consideró que el general Vides Casanova había ayudado a encubrir el asesinato de cuatro religiosas estadounidenses en la década de 1980.

Vides Casanova ha vivido como residente legal en Florida desde el año 1989.

martes, marzo 10, 2015

ENTREVISTA CON YADIRA CALVO

Tomado de Literofilia
La fuerza del carácter que Yadira Calvo imprime en cada uno de sus gestos no evita su cordialidad ni gentileza. Es cierto, es una mujer pequeña y menuda, cierto, pero tal es la fuerza que destila su personalidad que esta apariencia  pasa a segundo plano desde las primeras palabras que pronuncia. Es de esas personas que no necesitan elevar el tono ni el volumen de su voz para decir algo y ser escuchadas.
Desde su casa, en medio del frío guadalupano,  doña Yadira nos recibió para hablar de su trayectoria  como escritora  y de los retos que hoy tienen las mujeres y el feminismo en Costa Rica.
Se dice que la primera vez que usted hizo una composición literaria en la escuela, la acusaron de plagio porque la maestra  no creía que usted pudiera escribir de esa forma….
Bueno, creo que en parte es porque en casa mis hermanos mayores eran lectores y mi papá era lector. Creo que eso mantenía en la casa una atmósfera adecuada para que una niña se interesara por las letras.
En el caso de esa composición fue en el colegio, no en la escuela, que una profesora nos puso como tema para hacer en la casa, la Guerra de Secesión de los  Estados Unidos. Yo me informé y redacté y cuando le llevé la composición me puso un cero y escribió: ‘‘¿De dónde la copió’’? Entonces yo me fui llorando desconsolada donde el director, que se llamaba Napoleón Quesada y don Napoleón me apoyó y dijo: ‘‘no, yo voy a hablar con la profesora.’’ Él me creyó, incluso cuando yo ya había terminado el colegio me inclinó hacia la filología, porque yo iba a estudiar historia y él acordándose de eso me dijo: ‘‘pasate a Filología’’, él le hablaba de vos a los estudiantes, ‘‘si te pasás, yo te ayudo con los libros’’ y no me ayudó porque se murió, pero si me inclinó hacia ese lado. Para mí fue muy importante ese contacto con él.
En cuanto a la profesora, luego fuimos muy amigas. Mi esposo trabajaba en la Universidad Nacional y ella también, en el mismo grupo, nos llevamos muy bien porque creo que la gente entiende las cosas, y eso fue muy bueno.
Pero entiendo que desde antes a usted le gustaban mucho las letras…
Si me encantaba y leía muchas tiras cómicas y escribía tiras cómicas (ríe) de niña me parecía lindísimo, por eso leía;  me encantaba la pequeña mingú y yo hacía tiras cómicas de aventuras y cosas fantasiosas. Luego escribí, siendo muy joven, lo que yo creía que era poesía. Después pasó el tiempo y lo dejé. Siempre fui lectora asidua, leí mucho, y creo que eso ayuda también a cultivar el amor por las letras. Lo que yo no sabía en ese momento temprano de mi vida era cuál género quería desarrollar. Hay gente que practica todos los géneros, pero hay géneros que se nos da mejor a algunas personas que otros y como tengo cierto ánimo polémico me pareció que el  ensayo era lo adecuado. Sobre todo porque yo me peleaba mucho con los libros que leía de Ortega y Gasset y Unamuno y esa gente y yo decía: yo tengo que escribir para rebatir ideas como estas y por ahí empezó la idea del ensayo.
¿Y todavía tiene esos poemas y esas tiras cómicas?
No, esas tiras cómicas desaparecieron, las poesías por ahí deben de andar en algún lugar.
¿Y todavía lee tiras cómicas?
A veces leo tiras cómicas, me gusta, me
 dan tranquilidad… depende de qué cosas pero sí.
erminó siendo educadora. 


Es que yo la primera carrera que hice fue en la Escuela Normal,  estudié para se educadora. Ya teniendo el título de maestra podía pagarme la Universidad y la carrera que yo quería; mi papá no podía pagarme una carrera tan extensa entonces empecé a estudiar Historia y paralelamente  daba clases. En ese momento me topé con don Napoleón, yo ya había hecho las específicas de Historia. Fue cuando me topé con él en varias tertulias que nosotros decíamos que eran literarias, acá en Guadalupe. Un poco de gente nos reuníamos a comentar libros y discutir cosas e invitábamos a algunas personas que sentíamos que podían aportar algo, por eso  invitaron a don Napoleón y ahí fue cuando me cambié a Filología.
Entonces sí, lo primero que hice fue docencia, pues lo que está más a mano es la docencia.
De las dos disciplinas que hizo cuál considera es más  fuerte en Usted ¿la de ser profesora  o filóloga?
Yo no me considero nada en especial. Soy una persona muy estudiosa y estudio de todo, me gustan las humanidades. Me definiría más como humanista que dentro de una disciplina en especial. Ahora, el lenguaje me interesa mucho desde el punto de vista de que es una manifestación de la cultura y como tal lleva implícitas algunos de los valores  y antivalores de la cultura. En ese sentido como filóloga se me facilita el estudio del lenguaje.
Hablando precisamente de eso, ¿en qué momento empieza a tener esa inquietud por reflejar la condición de la mujer?
Casi que desde que empecé a escribir ensayos. Cuando empecé a escribir con el fin de publicar,  me imagino que a todos nos pasa que engavetamos mucho de lo que hacemos. Pero la primera cosa que escribí para publicar fue un ensayo que después apareció mucho más elaborado en  el libro ‘‘Mujer, víctima y cómplice’’ que se llama‘‘Lucrecia o la virtud de mujer’’ y eso lo había hecho con el fin de publicarlo en alguna de las revistas de la Universidad, yo ya era profesora de la Universidad Nacional, y Antidio Cabal  lo leyó porque era miembro del comité de redacción de la revista y me dijo que porqué no se lo daba para Forja del Semanario Universidad y se lo dí, y fue en realidad lo primero que salió publicado mío. Yo ya tenía clara la vena temática que quería seguir explotando.
¿Qué fue lo que hizo que usted dijera: ‘‘ya quiero publicar, ya no quiero escribir para engavetar’’?
Pues no fue exactamente así, cuando trabajás en una Universidad, te suman puntos académicos las publicaciones, entonces como había esa revista y nos veíamos con cierta presión por  publicar, a mí el tema me había interesado mucho y lo escribí con esa finalidad y hasta la fecha sigo publicando. Lo que si me animó es la recepción, que la gente valoró lo que yo hice.
¿Igual, usted  hubiera publicado si no hubiera tenido ese incentivo de ganar puntos en la carrera académica?
No lo sé, en Costa Rica publicar es bastante difícil. Don Napoleón si me había llevado uno o dos poemitas a la Prensa Libre y salieron publicados. Fue lo primero  mío que vi publicado. Eso de tener una persona que sea mayor si se es joven, valora lo que hacés, más en este caso, pues era director del colegio. Todo eso da mucho ánimo. Luego otra profesora que tuve en cuarto año, me escribió en uno de mis trabajos una nota que decía ‘‘usted es una escritora en ciernes’’ eso te va envalentonando y te da confianza de que tal vez sí. Pero no sé si quitando esa condición especial habría publicado o no, porque es muy difícil pensar que por mi cuenta iba a llevar cosas a los periódicos.
Usted fue maestra y dio clases en la Universidad, ¿cómo se revela esa veta de docente en sus ensayos?
Yo pienso que el ensayo es en cierta manera un género didáctico y creo que se relaciona con eso, ahora no sé si he tenido vocación de enseñanza. Creo que en la vida no hacemos los trabajos necesariamente por vocación sino por que algo nos induce a un camino determinado y es muy difícil ir por otro, pero sí creo que todo el género ensayístico tiene un carácter didáctico.
Volviendo al tema de la condición de la mujer, usted le ha dado seguimiento a este tema desde antes de los años ochenta.  ¿Cómo ha avanzado Costa Rica en este tema, ha avanzado?
Si ha avanzado, lo que pasa es que hay una cosa… se consiguen ciertas conquistas sociales, no sólo las mujeres sino cualquiera de los grupos oprimidos, pero  la ideología fundamental sigue siendo la misma, es patriarcal. La sociedad vive ideológicamente de manera patriarcal y usted lo puede ver en los anuncios, estaba viendo un día de estos un anuncio de la colonia para ‘’hombre-hombre’’,  eso es ideológico, eso sigue vigente. Los anuncios del Día de la Madre que tienden a una mistificación de la figura femenina y entonces es una mujer desrealizada, y desrealizada en todo sentido, en primer lugar porque se le idealiza de un modo exagerado y en segundo lugar porque esa idealización implica la renuncia para convertirse en una persona plena: ‘‘hay que vivir para, hay que vivir en función de’’. Todo eso sigue vigente.
Yo creo que el patriarcado es acomodaticio y de algún modo busca los nichos para seguir sobreviviendo, por eso la lucha es permanente, no podemos dar nada por hecho. Cualquier progreso social, con cualquier grupo oprimido de cualquier naturaleza, tiene una vuelta atrás.
Entonces el patriarcado para usted se ha acomodado a las condiciones durante estos años.
Si. Escuche la Asamblea Legislativa, escuche a los pastores protestantes en sus iglesias, a los curas en sus púlpitos.  ¿Quién se mete con lo que escribió Nietzsche? ¿Con lo que escribió Kant? ¿Con lo que escribió Rousseau? Muy poca gente, porque hay que ir y hacer estudios de carácter humanista y cuando uno encuentra que las mujeres los han rebatido en serio, siguen teniendo un impacto enorme.
Cuando yo fui a la  Escuela Normal y estudiábamos a Juan Jacobo Rousseau como el gran educador, yo nunca me di cuenta -en ese momento- porqué las lecturas eran de segunda mano, pero cuando me metí a leer el Emilio, digo yo ¿Pero qué es esto? ¿Cómo se acepta como un gran educador a un hombre que tiene una visión de las mujeres de purísima servidumbre? Lo mismo Kant, Hegel, Nietzsche, Schopenhauer…  Y eso es Filosofía que se le considera el discurso maestro y sigue ahí. ¿Quién cuestiona  a Santo Tomás, a San Agustín, a Alberto Magno? A quiénes le dieron vigencia, al discurso aristotélico que es un discurso misógino y esto pasa a la Iglesia  y ahí está incrustado en la Iglesia Católica:  ‘‘el hombre cabeza de la mujer’’. Y esto sigue vigente por que es muy difícil cuestionar autoridades de tantísimo respeto en la estructura.

Esto se ve reflejado en la Filosofía…
En la Filosofía,  en la Teología, en la constitución de la familia, en lo jurídico, en el lenguaje… en todas las manifestaciones de la cultura. Por eso cuando se quiere luchar contra una visión tan extensiva hay que meterse desde varios frentes.
Y los cambios que usted mencionaba antes, ¿Se reflejan en sus escritos? ¿En lo que usted reflejaba antes y ahora?
En mis escritos no sé, porque como decía un tío mío, creo que hay que quitar el dedo del renglón. Creo que siempre ando buscando por donde falta, pero sí ha habido cambios. Tengo dos hijas que no viven su juventud como la viví yo y no tienen las limitaciones que me impusieron a mí. Nadie se mete con su vida sexual y privada cosa que nos pasaba cuando yo era joven. Ya no tenemos que firmarnos ‘‘de’’, éramos posesión ‘‘de’’ el hombre con que nos casábamos. Claro que ha habido progresos, a principios del siglo XX las mujeres no entraban así como así, a las universidades, en el siglo XIX se empezaron a poner reglamentos en las universidades que impedían a las mujeres entrar, antes no había reglamento porque el supuesto era que ninguna iba a entrar.
Igual con las luchas por el voto y los derechos cívicos que tuvieron su fuerza en el siglo XIX. He oído decir por ahí que la humanidad ha cambiado más en 20 años que en 20 siglos, y puede ser cierto, pero el sustento ideológico de toda desigualdad sigue siendo el mismo. Antes había que pedir permiso para ir a trabajar, ahora no pero ganamos menos, accedemos menos a puestos de  jerarquía, tenemos más complicado el trabajo asalariado porque la mayor carga de trabajo doméstico sigue recayendo en las mujeres, la educación de los hijos sigue recayendo en las mujeres, o sea el discurso que sostiene el patriarcado es el mismo de Aristóteles hasta hoy.
Antes usted mencionaba que esto se ve reflejado en toda la cultura y mencionaba el lenguaje, ¿Cómo se ve reflejado en el lenguaje?
Un simple vistazo al diccionario de la Real Academia, ya nos da una idea. Se define masculino como excelencia, valor y coraje y femenino como debilidad y hasta vicio. Luego lo más grave, porque el  léxico puede cambiar aunque los académicos se nieguen a que cambie, pero el léxico puede cambiar y la lengua va cambiando con el tiempo aunque la academia se resiste a aceptar esos cambios.
Lo más difícil de cambiar es la sintaxis, porque la sintaxis es el esqueleto del idioma, y la norma manda que el masculino sea un término no marcado, es decir que engloba a hombres y mujeres. Eso es una sobre representación, es decir los hombres están sobre representados en el idioma y eso implica que las mujeres estemos sub representadas. Es decir  ‘‘los profesores, los docentes, el hombre’’, ser humano atenúa un poco pero todas esas formas masculinas nos invisibilizan bastante a las mujeres. Y eso se refleja en la concordancia ¿qué es esto? Que cuando dos elementos, por ejemplo sustantivos,  son uno masculino y el otro femenino, se les aplica un determinante específico, que usualmente es un adjetivo, ese determinante tiene que ir en masculino. Por ejemplo decimos,  él y ella están casados, no decimos están casados. Esa preponderancia del masculino reviste bastante gravedad respecto a las mujeres, porque estamos siempre ocultas detrás del masculino.
¿Y hasta qué punto el lenguaje inclusivo, esto de usar arrobas y equis ayuda?
Es que eso no es lenguaje inclusivo, ahí hay un error grave. El lenguaje inclusivo no es usar, ellos ellas, muchachas y muchachos y poner arrobas. Eso es una búsqueda, que es muy válida como toda búsqueda de equidad, para atenuar el sexismo que tiene el idioma, pero es la forma equivocada. Hay que conocer un poco más el idioma para hacerlo de forma adecuada, no para eliminarlo porque eso está en la gramática, pero hay vocablos comunes: oficinista, poeta, periodista… son palabras que sólo podemos determinar si es hombre o mujer por el artículo que le pongamos. También podemos usar abstractos cuando se presta, en vez de niños decir niñez, no siempre se presta. Usted como periodista lo sabe muy bien, porque su trabajo es el lenguaje, y sabe cómo se usa. Es como vestir, uno no va vestido de la misma forma a cualquier lado.
Se pueden usar abstractos, comunes, nombres colectivos, en vez de decir los pobladores de Guadalupe, sino la comunidad de Guadalupe, y no porque comunidad sea femenino, es colectivo. Tiene marca de femenino pero implica hombres y mujeres  clarísimamente. O podemos usar palabras epicenas, como víctima, o personaje, que aplican a hombres y a mujeres. Ese tipo de vocablos.
De todas maneras escribir cuesta y requiere un esfuerzo mental, eso va a requerir más esfuerzo mental, cómo la gente no quiere hacer esfuerzo mental y tal vez le faltan las herramientas necesarias para ponerlo en práctica, pues recurren a ‘’los las’’ y al arroba, pero eso no es lenguaje inclusivo.
Algo que me llama la atención, yo hablo inglés y siento que el español, en la forma de expresarse, tiende a ser más machista que el idioma inglés ¿Por qué cree usted que es así?
Yo creo que en ese aspecto lo más evidente es que tiende a ser más machista, pero habría que examinarlo más a fondo para ver si efectivamente es así, porque puede ser que lo que tenga sean manifestaciones diferentes del mismo fenómeno. Hace un montón de años había una serie que se llamaba ‘‘La mujer policía’’, ahora están pasando ‘‘La doctora Quinn’’ ¿qué pasa con esos vocablos? Que cuando se ponían en femenino había que especificar mujer, entonces no está tan libre de sexismo. Había que ponerle una marca específica para que eso implicara mujeres.
Luego, los hablantes del inglés, y de francés también, las mujeres casadas pierden su apellido, creo que todavía en algunos estados, no sé si en todos, pierden el apellido y hasta el nombre. Cuando en el colegio estudiábamos francés nosotros poníamos, por traducirlo en el español, señor y señora Juan Pérez, o sea pierden hasta el nombre. Aquí estuvo en el código de familia que era ‘‘de’’, ese es un ‘‘de’’ de propiedad. He leído autoras que dicen que la implicación que eso tenía cuando ahora el divorció es tan fácil, pues cada vez que sucedía la mujer perdía la identidad y tenía que hacerse un nuevo carné porque en cierto modo no era usted la misma persona.
Eso de perder el apellido o el nombre es grave, porque es lo mismo que en las cárceles se aplica o se aplicaba como castigo, a usted lo convierten en un número, parte del castigo era maltratar y hacerle perder la identidad, pues lo mismo se hacía con las mujeres.

Mucho de las historias de nuestra identidad y del folclor costarricense tienen un valor fuerte machista, ¿Cómo podemos hacer que estas historias no tengan un componente patriarcal sin perder nuestra identidad?

Yo creo que eso está ahí y eso no se puede cambiar, es como cambiar el mito. El montón de mitos que se reflejaron luego en el cristianismo que nacen de un dios y una humana. Eso está en toda la mitología occidental, al menos hasta donde conozco. Eso no se puede cambiar lo que creo que se puede hacer es leer con otros ojos toda la historia y pensar porque está ahí porque es así. Por ejemplo, el esfuerzo que están haciendo ahora por lo que llaman historia de mentalidades, que ya no es la historia de lo que hizo fulanito, sino como vivía la gente en ese momento, el pueblo, la  gente de pie. Ese cambio es grande y esa historia de mentalidades permite ver lo que hacían las mujeres y valorarlo. Eso lo está haciendo Iván Molina y creo que hay varias personas están trabajando ese tipo de historia en Costa Rica.
Luego, está lo que hacen las feministas en muchos sitios, revisando las historias particulares de cada disciplina. La historia de la música, la literatura, la poesía… y al revisar esa realidad salen a la luz nombres que habían quedado cubiertos bajo una visión patriarcal. Ahora han salido mujeres músicas que ni se sabía que existían. O la hermana de Mendhelsson, creo que fue Mendhelsson, que escribía música pero no se la publicaban por ser mujer entonces él le hacía el favor de publicarla con su nombre, pero se perdió su nombre. O Thomas Mann que parece que usó los diarios de su esposa para escribir algunas de sus obras. Eso lo están sacando a la luz muchas mujeres e implica darle una mirada diferente a la historia.
Además del lenguaje, que ya hablamos, ¿a qué otros retos se enfrenta usted relacionados con la literatura a la hora de escribir?
Bueno las mujeres en todas las antologías estamos sub representados. En la historia literaria estamos sub representadas.  Hay esfuerzos, y se critican mucho, como ‘‘antología de poesía femenina’’ que llevan la marca femenina, a mí no me gustan pero creo que sí son importantes porque usted puede hacer perfectamente una antología de poesía costarricense sin incluir una sola mujer sin que diga ‘‘masculino’’.  En La historia del ensayo costarricense, escrito por Luis Ferrero Acosta, no hay ensayos de mujeres. Menciona por acá y por allá a alguna articulista en un prólogo pero no  hay una página dedicada a una mujer ensayista.
Eso no es un reto que podamos sortear, una escribe y hace su parte, esa otra parte la tiene que hacer la sensibilidad social para hacer más visible lo que tiene que ser visible. En las historias convencionales de literatura a las mujeres no las incluían en la historia, sino en ‘‘otros autores’’, siempre como un subcapítulo de cada capítulo. Eso se está corrigiendo pero cuando yo estudié literatura, por ejemplo, en literatura española nunca estudiamos una mujer, y yo estudié 3 años literatura española. Yo me dí cuenta que existían leyendo la letra pequeñita (citas bibliográficas), porque en esa letra pequeñita de otros autores aparecen citadas mujeres y casi no se comenta su obra, totalmente infravaloradas. Hay que ir y buscarlas y ser insistente y buscar, hasta encontrar y ahí te das cuenta que había. Por ejemplo, María de Fallas Sotomayor era escritora contemporánea de Quevedo. Nunca la mencionó ninguna historia de la literatura que yo estudiara pero está ahí y ahí está su obra.  Ahora lo estudian algunas mujeres que estudian este tipo de literatura. Podríamos considerarla paralela pero yo digo que no es paralela porque nunca fue a la par, siempre fue debajo, es subalterna, desde el punto de vista de los ojos del historiador convencional.
Ahora en los nobeles de literatura también podemos ver que las mujeres se ven sub representadas.


Ahora usted diga que en el Nobel se ven sub representadas, yo he hecho esos cálculos de cuales mujeres han ganado y en qué línea y los porcentajes son mínimos, pero no vayamos al Nobel, vamos al Magón en Costa Rica: 11 mujeres y 45 hombres ¿Cómo le suena? Es impresionante. Por primera vez creo que hay dos mujeres consecutivas, pero usted se encuentra 7 hombres consecutivos ¿Qué significa eso? Esa visión de mundo sigue latente ahí y mucha gente cree que ya pasó pero no pasó. Lo ideológico es muy persistente.
Veo hombres jóvenes sensibles, diferentes pero igual, un día de estos me puse a escuchar para escribir algo del reggaetón y son las letras más machistas que se pueden encontrar. Es algo escandalosamente machista y son de 18, 19, 20 años ¿de dónde sacaron eso? Eso está ahí.
Nunca creí escuchar de su boca que estaba escribiendo sobre reggeatón
(Ríe) A mí me interesan todos los campos de la cultura.
A la hora de escribir, ¿cuáles son los retos para romper esta visión patriarcal, tomando en cuenta que está uno tan arraigado a  esto? ¿ Y a qué hay que desarraigarse para poder escribir fuera de esa visión?
Bueno el concepto tradicional de familia es feroz. La familia como yo la viví, mi papá no era un hombre violento pero tenía tal poder que con sólo escuchar tres pasos en el pasillo me daba un vacío en el estómago. O cuando vos hacías algo malo tu mamá te decía ‘‘se lo voy a decir a tu papá’’. Él imponía la ley y él imponía la norma. Era un poder absoluto.
En mi propio hogar no vivo así, mi esposo y yo tenemos una vida armónica diferente, pero he conocido en conferencias y actividades mujeres que me dicen: ‘‘yo no pude estudiar porque mi esposo  me pidió que me quedara cuidando los chiquitos’’ y entonces ese hombre tiene un poder enorme en la casa, ella se quedó cuidando a los chiquitos y renunció a su carrera. Lo típico del día de la madre de Gollo.
¿Hoy en día cual considera que son los mayores retos de las escritoras feministas en Costa Rica y el mundo?
Hay que seguir luchando contra esa ideología que está ahí, lo que implica un poco examinar la voz de la iglesia que es muy poderosa. De todas las iglesias, lo tenemos de una manera manifiesta y escandalosa en el islamismo pero también en la reunión católica. Cuando escucho prédicas por ahí me da susto de cómo es posible que se sigan predicando estas cosas. He leído a algún señor de la prensa nacional que a la mujer le corresponde obediencia al marido y hace citar a San Pablo. Entonces ¿Qué hay que decir?, que San Pablo vivió hace muchos años, si nos curáramos con la medicina del tiempo de San Pablo estaríamos fritos, entonces por favor, tampoco vivamos con la ideología del tiempo de San Pablo. Por ahí hay bastante qué hacer porque es un discurso que tiene mucho  pegue. La gente lo ve como Palabra de Dios y eso le da una autoridad terrible, hay que luchar contra eso.
¿Y cuál es el mayor reto hoy para usted como escritora?
No lo sé… Yo creo en la literatura comprometida. Creo que tengo el compromiso de escribir sobre aquellos aspectos de la sociedad que me parecen endebles, lucha contra cualquier tipo de discurso que sea excluyente y creo que eso no implica sólo a las mujeres y al feminismo, implica a la ecología, al a visión racista de la sociedad, la visión clasista, al visión euro centrista… Esas visiones que son desde un punto de vista del  dominador y que implican dominación, hay que buscar el modo de eludirlas y de que se acaben, y esa es mi lucha.