jueves, marzo 05, 2009

DIARIO DE VIAJE: VENECIA

Lunes 13 de agosto de 2001

"En el Mar Adrático, el hijo de la señora que tiraba las cartas y el sereno de CIDEMA...increíble...!"

"Qué profunda emoción, recordar el ayer
cuando todo en Venecia me hablaba de Amor..."

Quizás tenía 12 o 14 años cuando me aprendí esa canción de Charles Aznavour, pero que yo escuchaba en El Salvador interpretada por el cantante argentino Juan Ramón. En aquellos días, Venecia era para mí solo eso, una canción, una canción lindísima que alentaba mi espíritu profundamente romántico hasta este día.

Hoy, con 48 años a cuestas estoy en Venecia con mi mujer, mi india talpeña que tuvo la suerte de ser bella y hoy a sus también 48, la presumo en Venecia en un humilde vaporetto (no nos podemos dar el lujo de alquilar una góndola por $75.00 por hora, suficiente con el lujo de estar en Venecia), de pronto se me ocurren unos versos:

Por aquí, por aquí camino con mi sueño de la mano,
Venecia amorosa, Venecia bella
aquí estamos juntitos
con nuestro amor adulto.

Venecia, Venecia
tu Gran Canal nos vio llorar de alegres
tu agua inquieta se reflejó en mis ojos
Cielo y mar, cielo y mar
juntos, cielo, mar y tú.
¿Qué más?

Hoy me arrebolo sonriente
en un recodo de mar y cielo,
nuestro amor fue tan grande
que ya ha llegado a Venecia,
Venecia bella, Venecia eterna.


En el Ponte Rialto

Hemos tomado el vaporetto en la estación Troncetto y nos tomó unos veinte minutos llegar al destino final: la Basílica de San Marco, ando un poco ansioso, todo parece tan irreal, estamos en la gran plaza frente a la famosa estructura religiosa en donde se supone están sepultados los restos del apóstol San Marcos. Cientos de turistas de todo el mundo se regocijan frente a siglos de cultura, se oye hablar en todos los idiomas imaginables por personas de todos los colores, aspectos y formas.

En uno de los andenes, con el Ponte Rialto de fondo

Un grupo de músicos de cámara muy elegantemente vestidos de frac, toca nada menos que "Venecia sin ti", le comento a m mujer: "oí, oí, la canción que te venía 'cantando' en el camino, puta, qué vergón, todo se me ha dado".

Luego de un opíparo almuerzo en un restaurante de los andenes cercanos a la Basílica, tomamos otro ferri para Murano, la isla donde fabrican objetos de cristal, pero nunca llegamos al célebre lugar, nos regresamos porque se nos hacía tarde y tenemos que regresar a Padua en donde estamos hospedados, Padua es un también lindo un pueblo histórico en donde los hoteles son más baratos que en Venecia (Se puede viajar por todo el mundo si gastás inteligentemente, en plan de economía)...

Aún así llegamos bien noche al pueblo, para más joder me fui perder en el centro por ir pendejeando, anduvimos medio culíos por un buen rato y hemos dado con el hotel cerca de las doce de la noche. Luego, a la camita, mañana nos espera una buena manejada hasta Pisa...

2 comentarios:

Wirwin dijo...

Pooota brother que envidia, conocer Venecia y con la mujer que amas, no jodas que excelente... algún día ire tambien... algún día sere colocho dijo el guisquil :)
Saludos

Alfredo Campos dijo...

Hola Wirwin!
No saqués de tu mente "algún día iré a Venecia", y vas a ir brother. Talvez hoy por hoy no se pueda, pero si te pones una meta en la mente con fijeza, contá que la vas a lograr.

Gracias por siempre pasar por mi changarro bro!
AC