viernes, mayo 22, 2009

PROBLEMAS, PROBLEMAS...!

José Ingenieros dice en El Hombre Mediócre, por otra parte mi biblia personal, que es bueno tener problemas porque sólo así podemos poner a prueba nuestra capacidad para resolverlos. Sin embargo algunas veces los problemas se vuelven tan complicados de resolver que terminamos por declararnos impotentes o, muchas veces, complicándonos más la vida en el afán de resolverlos.

Hay problemas que nos caen como maná del cielo y a esos vale la pena entrarles con los tacos por delante, la vida quiso que aparecieran y ni modo, hay que afrontarlos y buscarles la solución, como dice mi hermano: al que nació pa' martillo del cielo le caen los clavos.

Como cuando el otro día yo iba manejando más o menos tranquilo en la linda ciudad de Tiburón, aquí en California, y un motorista descuidado me fue a chocar por detrás (del carro no se crea otra cosa.) La sorpresa, el golpetazo, la desorientación momentánea, la necesidad inmediata de hablar con un desconocido, llamar a la compañia aseguradora y esperar al patrulla de caminos, fueron una secuencia que nunca estuvo en mi agenda antes de cinco minutos, todo sin contar con el dolor de ver mi carro con su potente camanance que me hizo creer firmemente que le dolía con la misma intensidad que a mí me dolía el alma por verlo así.

Allí hay un problema que nunca me busqué, producto de un accidentalismo al que estoy expuesto por el mero hecho de vivir.

Pero hay un tipo de problemas que yo voy a buscar, de esos en los que invierto una buena dósis de energía mental, planificación y hasta, en muchos casos, involucro a otras personas que inocentemente colaboran conmigo sin saber que en cuestión de tiempo van a estar ellos también embrocadas en un barullo al que los he llevado por mi pobre toma de decisiones.

Mi amiga Susy (nombre ficticio, pero ella y la historia son reales), es de esas personas que prefieren no comer pero no sale a la calle sin su ropa de diseño, olor a Carolina Herrera, zapatos que combian con el color de su vestido y en su carrazo del año pasado que es todo lujo. Por supuesto que sus hijos estudian en colegios caros (Liceo el varón y La Sagrada, la hembrita.)

El otro día coincidimos en un semáforo en rojo, yo me detuve a una distancia prudencial de manera que ella no me veía a mí, y al verle su actitud de autoimportancia y desdén frente a las posibles miradas de los demás sobre sí, pensé en lo fácil que se hace simular un rol en sociedad que en verdad no se tiene.

Al ver a la Susy medité en lo duro que había sido para su tía Clarita (también nombre ficticio pero la historia es cierta), el recuperar la casa que le había hipotecado su sobrina falsificándole la firma con la subsecuente secuela de frustración, cólera, sentimiento de traición, indignación contra la Susy, e impotencia frente al usurero que implacable amenzaba con quitarle la casa si no le pagaba la deuda.

La pobre tía Clarita tuvo que recurrir a su otra sobrina que vive en Los Angeles para poder salir del tremendo problema al que la había metido la tal Susy por mantener un status al que a todas luces no pertenecía. A la sobrina de L. A. le tocó pagar una deuda en la que nunca se había metido y cuyo dinero nunca había disfrutado.

La Susy, con el cinismo más refinado, ojos llorosos y voz quejumbrosa, armada del más exquisito descaro no paraba de sollozar:

-Es que yo tenía una gran necesidad, perdóneme tía, yo le voy a pagar el dinero a la Teresa (nombre ficticio, pero la historia es real), buuuu, buuuu!

Si hubiera sido posible ver lo que pasaba en aquella mente, se hubiese visto a una Susy cagada de risa y con una sensación de alivio porque su deuda había sido pagada por otros, ella había disfrutado su vida simulada, y nunca iba iba a ir a la cárcel mereciéndolo, porque su tía no tenía corazón para eso, y ahora estaba lista para meterse en más huevos para seguir con su vida de burguesa de a peseta.

Ah, y por supuesto que el pisto nunca se lo pagó a la Tere (que por cierto mañana voy a ir a ver a L.A.) Mientras tanto allí estaba la Susy haciendo el alto con más garbo que la Greta Garbo.

Siempre van a existir problemas, pero mientras hayamos pendejos en el mundo, siempre va a haber un vivo que lo ninguneye para resovérselos.

2 comentarios:

Wirwin dijo...

brother siempre se paga talvez no como humanos quisiera inmediatamente pero siempre se paga todo.

muy buen post nos eseña mucho

p.d ¿Asi que te dieron por atras? jejejejejeje

Alfredo Campos dijo...

Wirwin, no entendás tan literalmente atrás, fue en el bumper trasero, cerca del tanque del carro ☺☺☺