sábado, febrero 28, 2009

¡¿DONDE ESTAN LAS PUTAS LLAVES?!

Normalmente al salir por la mañana, luego de un ritual que incluye calentar el motor del carro por unos dos minutos, dejo la llave de la casa metido en la ranura de la chapa de la puerta principal de nuestra casa para que al salir mi mujer enllave y aborde el carro en donde la espero.

-¿Echaste llave?
-Sí

Me entrega el llavero y lo tiro en el piso de atrás del carro y nos vamos a trabajar. Allí, en el piso trasero, quedan laas benditas llaves, hasta que regreso por la tarde a casa y las retomo para que ejerzan su mágica función de abrir la puerta para terminar mi día en casita.

Pero la tarde del miércoles las llaves no estaban en la parte trasera de mi carro...¿Dónde estarán entonces? Sin visos de alarma y pensando que era otra pérdida accidental del crítico fierro, que talvez esta vez no había ocurrido la rutina y la habría dejado en algún otro lugar de la casa, me fui a los lugares posibles: cerca de mi computadora, en la mesa de centro, o quizás en la chumpa que me había puesto por la mañana, pero nada...

Mi mujer ya había usado su propia llave para abrir la puerta.

Regreso al carro y hago una búsqueda más exhaustiva, esta vez echo un vistazo en la guantera, por si acaso inconscientemente las puse allí, o talvez las dejé aquí en el guarda CDS...neles...Dónde estarán esta mierdas...me empiezo a poner tenso.

"Puta, con esta gripe puta y tanta medicina navegando en mis nervios, quién sabe si las puse esta mañana en mi ataché, las saqué y las habré de jado en la escuela...pero y si las boté en el camino del parqueo al edificio principal? Y si han caído en las manos erradas? Vale verga....Puta esta mi cabeza me está matando, vuir a ver a lescuela a ver qué ondas, bueno que si las tengo allí, allí las voy a encontrar mañana, a qué voy a ir ahora, mejor me calmo...Y en ese set están también la llaves de mi oficina, mi archivero, mi caja de seguridad, la entrada a otras areas del Condo donde vivo...qué pendejo soy por la gran puta..."

Las próximas dos noches las pasaré sufriendo la cola de mi gripe-dengue y delirando por la presencia de bandidos saqueando mi casa y descuartizándonos a mi mujer y a mí.

La mañana del jueves veo a un hombre desconocido cerca de mi casa que está viendo sospechosamente hacia la puerta y me pongo en alarma, además hay una camioneta roja estacionada frente a mi propiedad que nunca había visto en los alrederores.

Al llegar a mi trabajo me fui directamente a buscar a los escritorios y otros gabinetes y nada, voy donde las secretarias a preguntar si les han llevado una llaves perdidas y neles...

"Sí, definitivamente ese hiueputa con ese gran plante de malandro halló la llave y solo espera que nos vayamos para entrar y vaciar la casa. Mejor le anoto la placa a ese carro rojo por cualquier cosa. A pesar del frío que hace, yo sudo y me cuesta trabajo controlar el pulso al escribir el número de placa, pareciera que el bolígrafo pesa diez toneladas, apenas lo sostengo para escribir. Me voy, el hombre se queda de pie y me ve pasar, ya va a comenzar a hacer su agosto, por seguro que en cada esquina tiene otros compinches que le van diciendo que ya he desaperecido, que es el momento de entrar. Ojalá que los vecinos hagan algo. Pasa el jueves y gracias a Dios no ocurrió. Tengo que cambiar las chapas de la puerta y el resto de cosas. Hoy es viernes y allí está el mismo baboso en la mañana. Hoy sí no me salvo, ayer sólo vino a tantear el hijueputa, hoy va a dar el golpe. Es mejor que regrese al medio día a ver qué ondas...Qué le pasa profesor, que lo veo distinto...Nada, nada, solo un poco agripadado...Ese estudiante quizás es cómplice y ya le va a textear para que vaya adelante con el atraco."

"Puta qué mierda, dónde estarán esas mierdas...otro día que se va en el trabajo, me reúno con la subdirectora para decirme no sé qué putas, yo solo quiero irme a casa lo más pronto posible...Really? How nice! See you tomorrow...Estarán en el basurero...Dónde estarán esas mierdas...Voy al carro, abro la puerta de atrás, me agacho y, por si las moscas, aparto una telita negra decorativa debajo del asiento y allí, enredaditas, echas un puñito, como durmiendo el sueño de los justos y envueltitas en el llavero de tela roja con motivos de Las Vegas, estaban las requetecontraputas llaves.

Cómo llegaro allí? Quién sabe, ese otro delirio lo dejo para la próxima.


4 comentarios:

GARROBO dijo...

Saludos lisenxiado........ya he perdido llaves, carteras,instrumentos de trabajo, el tanque de pesticida, hasta una escalera de 28 pies y e reputiado a la humanidad entera..........

saludos

Alfredo Campos dijo...

Ja, ja, ja! No estamos solos Garro! Gracias por pasar bro!

AC

Wirwin dijo...

jajajajaja puta Alfredo me he cagado de la risa con tu relato, más con lo del baboso que se ponía por tu casa jajaja

mira que bueno que encontrastes las llaves sino que dolor cambiar las chapas, ya me ha pasado a mi tambien.

Saludos

Alfredo Campos dijo...

Simón Wirwin,
Es un maitro que se pone a conseguir trabajo por jornal en las calles del barrio. Pero es jodida la esquizofrenia por perde las llaves.
Me alegra que te haya arrancado una risa mi relato bro!

AC