sábado, enero 16, 2016

50 AÑOS DEL MAS GRANDE LOGRO DEPORTIVO DE EL SALVADOR: ALIANZA 2, SANTOS CON PELE, 1


Hoy hace cincuenta años el ALIANZA F.C. puso por primera vez el nombre de El Salvador en las primeras planas de los periódicos del mundo en un entorno positivo .
Hoy hace medio siglo un puñado de mocosos convertidos en titanes logró vencer a un equipo de titanes que salieron convertidos en mocosos del estadio Olímpico Nacional de la Flor Blanca, hoy "Mágico" González.



El Santos de Brasil, a la época el equipo más importante, más taquillero, más alabado, mejor armado y el más completo del mundo, llegó a El Salvador en donde haría una estación como parte de su gira triunfal por el continente. Más bien haría un descanso. Aquel compromiso iba a ser solo un paseo de campoen la mente de propios y extraños. 

Ese súper equipo era el fútbol en persona. En sus filas traía nada menos que siete campeones del mundo: Gilmar, Orlando, Mauro, Coutinho, Mengalvio, Pepe, y (¡de pie por favor!) el rey Pelé, el futbolista, a la sasón, más completo, diestro, admirado, y respetado del mundo, ¡La Perla Negra en su máximo esplendor!


¿Quién iba a creer que el onceno albo le iba a hacer siquiera cosquillas a ese monstruo? ¡Nadie! Con que le hiciera un buen partido estaríamos contentos los salvadoreños, el más optimista pronosticaba un 5 a cero a favor de los astros que venían a El Salvador como aplanadora incontenible, repartiendo goleadas a diestra siniestra.

Solo había tres que sabían que el Alianza ganaría: primero, Hernán Carrasco Vivanco que conocía las habilidades y debilidades de aquel súper equipo porque lo había estudiado y analizado cuatro años antes cuando se desempeñó como técnico asistente en el Campeonato Mundial de Chile; segundo, Raúl "Araña" Magaña, el gran referente histórico de la portería en Centroamérica quien siempre tuvo una actitud positiva y triufadora en todos los aspectos de su vida, según el decir de sus cercanos; y tercero, el que estas líneas escribe quien a mis doce añitos tenía una fe ciega en el triunfo, porque ya tenía tatuada la palabra ALIANZA en mi corazón al lado de mi arteria aorta.


De lo que pasó en la cancha aquel 16 de enero no voy a decir nada, primero porque no vi el partido; luego, ahí están las crónicas de los expertos que diseccionan, analizan, reescriben y estudian aquel juego histórico. Solo voy a agregar una estadística que no aparece por ningún lado: aquel fue el juego número 647 del Rey Pelé en el ámbito profesional, y el gol que le anotó al Alianza fue el número 781 de su carrera.

Los que odian al Alianza tratan de restar méritos al triunfo aduciendo que no era el Alianza, sino un combinado latinoamericano el que le ganó al Santos. Si eso fuera cierto, también sería cierto que los famosos equipos españoles a los que tanto mérito se les atribuye hoy día, no son ellos, sino combinados mundiales los que ganan alirones a granel.

Dos clasificaciones de El Salvador a la Copa del Mundo son meritorias, pero lo que fuimos a hacer deja mucho que desear. Ahí está el vergonzodo record Guinnes como el país más goleado en la historia (que pronto será borrado por la camisa del Alianza)

El 16 de enero de 1966, mi equipo Alianza querido escribió la página más gloriosa de la historia deportiva de El Salvador, y qué lindo que ese icónico Aniversario lo saludamos como campeones nacionales de El Salvador, que coincide también con el Cincuenta Aniversario de haber alcanzado nuestro primer campeonato nacional. 

¡VIVA EL ALIANZA POR TODOS LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS, AMEN!


Leer también: http://www.edhdeportes.com/articulo/futbol-nacional/erase-una-vez-98637

jueves, diciembre 17, 2015

ADIOS GENERAL JOSE GUILLERMO GARCIA, ESTADOS UNIDOS NO ES GUARIDA DE BANDIDOS


La Junta Migratoria de Apelaciones de Estados Unidos falló a favor de la deportación del exministro de defensa José Guillermo García por su participación en crímenes durante el conflicto armado, incluyendo el asesinato del beato Óscar Arnulfo Romero y la masacre de El Mozote.
17 de Diciembre de 2015 a la(s) 7:8 / EFE
Un tribunal de apelaciones de Estados Unidos ratificó la decisión de un juez de Miami de deportar al exministro de Defensa salvadoreño José Guillermo García, de 82 años, condenado en 2002 por crímenes de guerra y residente en Florida, informó hoy el Centro por la Justicia y Responsabilidad (CJA).

Este martes, un tribunal de apelaciones confirmó la orden de deportación contra García dictada por el juez de inmigración de Miami Michael C. Horn, que había sido apelada por la defensa del exministro, señaló en un comunicado Lisa Cohen, directiva de CJA.

El contenido de la sentencia emitido por esta instancia judicial no ha salido todavía a la luz pública, aunque el New York Times ha presentado un requerimiento legal para tener acceso al fallo.

La decisión, a juicio de esta organización en defensa de los derechos humanos, confirmó las "amplias conclusiones aportadas por el magistrado Horn de que el exministro asistió o participó en uno de los crímenes más atroces contra los derechos humanos perpetrados en El Salvador en la década de 1980".

El juez había dictado la orden de deportación en febrero de 2014.

El exministro fue juzgado en Florida en el año 2012 por crímenes de guerra, en un juicio civil en el que se le condenó a indemnizar a las víctimas con 54 millones de dólares.

El caso arrancó en 1999 tras la demanda presentada por CJA contra el exministro García y también contra el general Carlos Eugenio Vides Casanova.

El Departamento de Seguridad de Estados Unidos, amparado en una ley de 2004 que permite expulsar del país a violadores de derechos humanos, llevó el caso a un tribunal de inmigración de Florida, donde se dictó la orden de deportación.

En su escrito el juez consideró "inconcebible" que la tortura a gran escala que se produjo en El Salvador entre 1979 y 1983 pudiera llevarse a cabo sin el conocimiento del entonces ministro de Defensa y añadía que el propio García "protegió" a los torturadores, negó las masacres e impidió la investigación de los asesinatos.

Según el fallo judicial, hay pruebas suficientes de que el exministro de Defensa participó en once crímenes de guerra cometidos en El Salvador durante su etapa al frente de las Fuerzas Armadas.

De acuerdo con la sentencia, el exministro salvadoreño estuvo implicado en el asesinato del arzobispo óscar Arnulfo Romero, en 1980, así como en las masacres de más de mil campesinos en la región de Mozote, en 1981.

Además, se le relaciona también con el asesinato de cuatro monjas estadounidenses, también en 1981 en El Salvador, y de la tortura de de ciudadanos salvadoreños.

jueves, septiembre 24, 2015

A DIECISEIS AÑOS DEL REGRESO DE MI MADRE A LA CASA DEL PADRE



Para mirarte de nuevo
recorreré las calles
que caminé de niño,
cuando todo era risas.

Alfombrarán escombros 
las calles de mi tierra
y habrá nueva esperanza
de ver a mi abuelita.

Don Alfredo con aire
de dignidad marchita
se verá en su silencio
brotar del hondo suelo.

Y mi papá amoroso
despertará del sueño
y extendiendo sus brazos
me arrullará en su pecho.

¿Y mi madre adorada
dónde pondrá sus manos?
Me mecerá en la cuna
humilde de mi infancia.

Tendrá lista una lámpara
para alumbrar mis pasos
y en su santo regazo
voy a dormir de nuevo...
SRHS, mayo/25/2000/9:10am

martes, agosto 25, 2015

¿QUE SI FUE MI AMIGO EL CHATO? ¡PUES CLARO QUE FUE MI AMIGO!


A Mario Gómez, in memoriam


Hoy me llegó la noticia, 
no sé ni de quién, ni quiero
saber quién trajo la nueva
pero que duele, me duele.

Eran mis días de chavo
jodión y medio en mi barrio
cuando todo lo arreglaba
con una buena puteada
o con un mi par de tragos.

El Chato, más comedido,
porque era mayor, pues claro;
tomó la amista' en sus manos
y cuando ya no chupaba
si ahuevado me miraba
me acribillaba a consejos.

Y entre consejo y consejo
las sonoras carcajadas
del marón que se cagaba
del chiste por el ingenio;
y el barrio que se asustaba
porque era de madrugada
y todavía la mara
bien clariadita, jodiendo.

De no haber sido por Mario
no habría leído a Hugo
y José Ingenieros fuera
sólo un apellido raro
de un filósofo argentino,
y mi mente careciera
de un bálsamo puro y fino.

Un día tuve que irme 
a la mierda de mi barrio
porque me andaban buscando
para matarme los malos.
Y cuando fui a despedime 
de mi gran amigo Mario
me dijo "no te vas solo
te llevás todo el cariño
de la mara de tu barrio.
Además vos sos bien coco,
esas lágrima culeras
que ahora estás derramando
van a regar las raíces 
de otro Alfredo en otra tierra."

Y no se equivocó el Chato
treinta y tantos largos años
me separan de mi barrio
y estas lágrimas culeras 
que hoy me salen de los ojos
son porque no puedo darte
el último adiós mi hermano.

Vos tampoco estarás solo
saludame al Gato Víctor,
Car'eloco y Caballero, 
a Chachama, a Julián Monge,
a Tobitón y a Tortuga.
Ya pocos vamos quedando
de nuestra mara del barrio.
Y cuando se vaya el último,
ya cuando estemos cabales 
el diablo se v'ir al diablo
y va a ser otro el chimbolero.

Descansa en paz mi hermano,
reposa, te lo mereces...

San Rafael, CA/martes/agosto25/15/7:10pm

martes, julio 14, 2015

RESURRECCION



A Silvia Esmeralda, con quien compartí una ilusión...

No pienses que te odio, mujer, porque te fuiste,
si un tiempo la alegría a mi vida le diste.

Tengo que confesarte que antes de conocerte
mi alma estaba vacía, con soledad de muerte.

Yo miraba los astros como ver cualquier cosa
y nunca había notado la beldad de una rosa.

Caminaba en la sombra como un ciego camina:
que nunca ve la ruta, pero que la adivina.

Jamás había probado de un sueño la dulzura,
ni había despertado contemplando la albura.

De pronto tu presencia saturó mi destino
fuiste la blanca estrella que alumbró mi camino.

Creía que en el mundo solo había dolor,
mas tú me demostraste que también hay amor.

Tú hiciste que brotaran hermosas ilusiones
en una alma plagada de crueles decepciones.

Por eso no te culpo, mujer, porque te fuiste,
porque a mi vida un cielo de ternura le diste.

Y el recuerdo de una alma que algún día nos nombra
es como el árbol seco, pero que aún da sombra.

¡Por que en hermosos días amor diste a mi vida
por siempre he de rogarle a Dios que te bendiga!

San Salvador, febrero 1975☼