jueves, abril 12, 2012

NO MURIO DON JULIO ALEMAN, NACIO SU LEYENDA



VÍCTIMA de severas complicaciones cardiacas, pulmonares y renales, falleció ayer Julio Alemán, pero podemos decir que nació una nueva leyenda de nuestro firmamento artístico, pionero de las telenovelas, estrella del cine nacional, primer actor de teatro, afectuoso, formal, todo un caballero de la escena. 54 años ininterrumpidamente de actuar.

"Ha sido una carrera difícil y maravillosa a la vez, porque, sobre todo, me ha permitido conocer a muchos públicos", dijo alguna vez este ahora recordado gran actor cuyo nombre verdadero fue Julio Méndez Alemán y nació en Morelia, Michoacán, el 29 de noviembre de 1933.

Hijo de José Méndez Velázquez, quien fue banquero, y de Otilia Alemán, fue el octavo de diez hermanos y abandonó su carrera como ingeniero textil agrónomo para convertirse en actor. Debutó en el teatro a los 21 años de edad, y en el cine en el año 1957 en la película "El zarco". "Soy actor porque esto era lo que quería ser", decía. Trabajó en la primera telenovela mexicana "Senda prohibida" (1958) y a partir de ahí participó en 30 telenovelas, entre las que destacan "Confidente de secundaria" (1996), "Mi pequeña traviesa" (1998), "Gotita de amor" (1998), "Alma rebelde" (1998), "Mi destino eres tú" (2000), "Las vías del amor" (2002), "Amor real" (2003), "Mujer de madera" (2004), "La verdad oculta" (2006), "Destilando amor" (2007), "Las tontas no van al cielo" (2008), "Corazón salvaje" (2009) y "Soy tu dueña" (2010).

En cine su carrera como actor fue larga y fructífera y lo vimos actuar en más de 100 películas como "Los japoneses no esperan" (1978), "La pequeña señora de Pérez" (1972), "Los novios" (1971), "El tunco Maclovio" (1970), "Cómo enfriar a mi marido" (1970), "Trampas de amor" (1969), "Patsy, mi amor" (1969), "Las pirañas aman en Cuaresma" (1969), "Corazón salvaje" (1968), "El derecho de nacer" (1966), "Sólo de noche vienes" (1966), "Los novios de mis hijas" (1964), "La sonrisa de los pobres" (1964), "La edad de la violencia" (1964), "El hombre de papel" (1963), "Los hermanos del Hierro", "Tres Romeos y una Julieta" (1961) y "La edad de la tentación" (1959). Sus últimas participaciones fílmicas fueron "Tango das mortes" (2007), "Dos bien puestos" (2006), "No hay derecho joven", "San Pedro" (2006), "Se les peló Baltazar" (2006) y "Un artista del hambre" (2005).

Se casó con Esperanza de la Paz Gotes Martínez, con quien procreó cuatro hijos: Julio, Martín, Mauricio y Arturo, pero luego de muchos años de matrimonio se divorció y se casó con una mujer más joven con quien tuvo dos hijos, gemelos: Alan y Daniel Méndez Sierra. A los diez años de casado se divorció nuevamente y regresó con su primera esposa. Es abuelo de nueve nietos. "Logré hacer una familia, crear un hogar, con una mujer maravillosa con quien voy a cumplir 53 años de casado".

A nivel internacional participó en varios proyectos internacionales como la película "Tiempo para amar", que realizó en Colombia. "Peligro...! Mujeres en acción" como el agente secreto Alex Dinamo (1969).

En la televisión, participó en programas como "Tiempo final", "Diseñador ambos sexos" y "Club familiar". También incursionó en el canto. Fue Diputado en la Asamblea Nacional dos veces y Secretario General de la ANDA en 1990: "Nunca busqué la riqueza, sino vivir cómodamente y ser feliz, lo cual he logrado porque nunca he experimentado sentimientos de envidia; simplemente me enfoco en lo que hago y eso me ha permitido estar tranquilo y realizado con mi vida".

Cuando cumplió 50 años en el mundo artístico, estaba escribiendo un libro autobiográfico en el que describiría con detalle su paso por los escenarios nacionales e internacionales, así como sus romances y trayectoria política. Este material podría llevar el título de "Las Verdades Ocultas de Julio Alemán".

"Creo que hay mucho que contar y el público debe saber mi verdad, de ahí mi interés en hacer este texto", dijo esa vez el actor.". Es el público el que me ha permitido mantenerme. He envejecido a los ojos del público, y a éste le debo el que me haya permitido vivir de lo que me gusta". 

miércoles, abril 11, 2012

VIAJANDO CON EL DIVINO RUBEN


Esta vacación de Semana Santa, que los americanos por específicas razones llaman Spring Break, me di en practicar dos de los vicios que más acucian mi vida: viajar y leer. 

No me costó mucho encontrar el destino final, me costó un poco más decidir el título del libro que me acompañaría. En cuanto a lo primero, esta vez mi mujer y yo exploraríamos las bellas ciudades bucólicas del norte de Jamaica. En cuanto al libro, tenía que ser uno encantador, categoría que creí acertada al escoger de mi modesta biblioteca  la Autobiografía de Rubén Darío.

Cavilé por un par de minutos cuando tomé el librito sobre la vida del Príncioe de las letras castellanas, porque ya lo había leído en 1970 a instancias de mi  inolvidable profesor de Literatura Universal en el colegio Salvadoreño Alemán, don Alfredo Betancourt, a quien debo en gran medida mi respeto por las bellas letras y mi opción por la enseñanza como medio de ganarme la vida. 

Después de un momento, pensé para mi sino: "Al fin, volver a leer un buen libro es como saborear de nuevo un buen vino, yo no bebo buenos vinos, solo los colecciono, pero leo buenos libros..." En estos razonamientos "que la razón desconoce", me metí el clásico jornal bajo el brazo y, en toda honestidad, fue una de las más inteligentes decisiones que tomé en mi vida.

No exagero si afirmo que comenzar el viaje y la lectura fue un desdoblamiento inexplicable. De pronto sentí la presencia del más grande poeta de la historia de la literatura española, (con perdón de los críticos y resentidos líricos ortodoxos que nunca faltan), allí frente a mí, estaba el divino aedo contándome su vida, hablándome de su paso por diversos países, de sus conversaciones y aventuras con lo más granado de la intelectualidad hispanoamericana de fines del siglo XIX y principios del XX, de sus desafíos,  de sus triunfos, sus esperanzas y desilusiones, de las cumbres intelectuales finiseculares y sus decadencias. 

En fin, el Bardo universal llegado desde su torre de marfil tuvo una conversación conmigo a veces intelectual, a veces cómica, a veces poética, a veces trágica, a veces histórica, a veces política y siempre deliciosa, magnética, interesante y culturizante. 

Cinco minutos dentro de la lectura advertía cuán acertada fue mi decisión al escoger este libro y cuán errado estaba yo al creer que lo había leído. Cierto que lo había abierto y lo había degluído en 1970, pero no lo había saboreado.

En otra ocasión voy a hablar del contenido, especialmente de lo que significó El Salvador en la vida del vate máximo. Por lo pronto quiero solamente agradecerle por su compañía y conversación. Ambos íbamos en aquel viaje haciendo lo que nos hace felices: viajar por el  mundo, él bebiendo un buen vino, y yo leyendo un buen libro. 

miércoles, abril 04, 2012

DEL MESON LA BOLSA A LA PIRAMIDES DE EGIPTO, 2


LOS SESENTA, PRIMER LUSTRO 
Descubriendo el mundo y el amor
La nueva década trajo consigo muchas sorpresas: casa propia y con ello una sensación de seguridad que no conocíamos. Consecuentemente, nuevos vecinos, nuevas rutinas y nuevos retos para todos como familia. En mi caso comenzaría la escuela primaria con un nivel mental y emocional más acorde a mi nivel de desarrollo. 

La escuela Municipal Santiago I. Barberena, aun hoy queda a media cuadra de mi casa. Allí trabajaba como profesora una figura para mí muy familiar, la señora María Luisa Campos de Amaya, vecina de mi papá en el barrio Santanita, (fuertemente se rumoraba que ellos habían tenido un amorío en sus tiempos mozos).
Mi Primera Comunión, nunca voy a olvidar esta faena casi heróica, mi abuelita y yo anduvimos por todo el mercado Central buscando esa azucena y esa candela que tengo en mi mano. El fotógrafo me sorprendió sonriéndole a mi mamá al hacer la toma.1961.

Por mi parte, estudiar en la escuela del barrio me traía un sabor agridulce ya que me hubiera gustado seguir en la escuela Nicolás J. Bran, por un sentido estúpido de superioridad que se sentía por algunos habitantes al no estudiar en la escuela del barrio. 
Sin embargo estar en la escuelita tenía la ventaja de la cercanía a casa. Los vecinos la llamábamos la "escuelita" porque en 1960 sólo servía educativamente hasta el tercer grado, pero poco tiempo después de nuestro arribo a la colonia, empezaron a construirle el resto de facilidades al edificio, hasta quedar una escuela primaria completa; es decir,  sirviendo hasta el sexto grado de acuerdo al sistema educativo imperante en la época.

En febrero de 1960 comenzó mi vida de estudiante para no terminar jamás. Inició también una etapa de desarrollo consciente de consolidación de aspectos de mi personalidad que me iban a acompañar toda la vida. Por primera vez me vería en un entorno social diferente a la familia y fundé amistades que influirían de forma crítica en mi formación general. En algunos casos amistades que durarían para siempre. 
Tuve un proceso intelectual muy acelerado, aprendí a leer y a escribir en un santiamén. No fui ningún niño prodigio, pero sí de rápido aprendizaje. 

Sicológicamente desarrollé un secreto afán de superar en talentos a los mejores compañeros de la clase. Para el caso, mi compañero Ricardo Oswaldo Sevillano dibujaba figuras de barcos y del personaje de westerns, el Llanero Solitario; pues yo me empeñé en dibujar barcos, al Llanero Solitario y a Mikey Mouse. 
Mi madre siempre se alegraba y me felicitaba por mis dibujos, mostrando un gran orgullo que no me lo expresaba en palabras pero yo percibía claramente. Mi talento para dibujar creció al punto que ya en quinto y sexto grados, las profesoras me mandaban a la pizarra a dibujar mapas, en la clase de Estudios Sociales,  y partes del cuerpo humano en la de Ciencias Naturales. 

Un día de 1965, doña María Luisa, que para entonces era la directora del plantel, entró al aula de sexto grado y al ver el dibujo del sentido del oído en la pizarra, se detuvo para decirle a la profesora: "Qué dibujo más bonito!!!" "Sí, lo hizo Alfredo, bonito verdad?" le repondió Ana Luz, luego dirigiéndose a mí, doña Luisa dijo: "Te felicito Alfredo, hoy le cuento a tu papá lo bonito que dibujás", por toda respuesta le dirigí una sonrisa a la directora. 

Fui escalando los grados de primaria con relativa facilidad, solo tengo que confesar que para matemáticas siempre fui un irremediable desastre. 

MIS PRIMERAS MAESTRAS 


Nunca voy a olvidar a mis profesoras de la escuela primaria: Primer grado: María de Rivera; segundo: Paquita de Merino; tercero la niña Luisa; Cuarto, Elena de Zelaya. Todas estas maestras frizaban sus edades en sus cincuentas y sesentas.

En quinto grado tuve a Victoria Coto, a diferencia de las anteriores, ésta era muy joven, calculo que estaba en sus tempraneros veintes cuando fue mi profesora. Era muy bonita, tenía un toque de sensualidad muy impactante para un preadolescente.  Yo ocupaba el primer pupitre de la línea cercana a su escritorio y por alguna razón ella solía sentarse en una silla frente a mí usando el escritorio de mi pupitre para poner sus notas. Tan cerca de mí se sentaba que cuando hablaba le sentía su fresco y aromático aliento. Mis primeros pensamientos eróticos y experiencias onanistas fueron estimulados por la señorita Coto. 

En sexto grado tuve la suerte de tener a Ana Luz Castaneda, ella también era joven y siguió en mí  la tradición iniciada por la Vicky Coto,  también me enseñó de todo.

EL AMOR


En 1963 conocí dos amores: la Claribel, su nombre era Aída Elizabeth Benavides, pero le llamaban con el alegre nombre Claribel. Era una niña linda miembro de una familia que llegó a vivir a nuestra casa, ya que a estas alturas ya habíamos construído suficientes cuartos hasta para alquilar. Me enamoré (a los 10 añitos), de la Clari desde que la vi. Ella también correspondía el enamorisqueo y fui feliz en mi primera ilusión de amor de cachorritos. 

Mi segundo amor a primera vista fue mi equipo Alianza F.C.  A la Clari la olvidé cuando se fue de la casa, al Alianza lo he seguido amando más y más con el correr del tiempo.


                                 Chivazo! Patio de nuestra casa de la colonia Dreyfus, 1963. 


MI LADO FEMENINO,  CUATRO HOMBRES EN MI VIDA
En 1965 mi hermana Tita trajo a casa una revista que hizo salir de mí el lado femenino que conlleva todo hombre, por viril que se sienta. Me enamoré de cuatro hombres con quienes inicié un amorío del que hasta este día no he salido ni quiero. Dos de ellos ya se me murieron, dos siguen vivos, los cuatro son ingleses, de Liverpool, sus nombres: John, Paul, George y Ringo, conocidos universalmente como Los Beatles.

Ese mismo año me gradué de la escuela primaria. En la velada de Clausura o graduación, representamos junto a mis compañeros Carlos Alberto Valle, Guillermo Rivera, Jorge Alberto Pérez y Rigoberto Martínez, el bellísimo poema El Brindis del Bohemio, del mexicano Guillermo Aguirre y Fierro. Inició así el desarrollo de mis facultades histriónicas que iba a utilizar muy frecuentemente en el gran escenario del mundo representando la obra de mi vida.
Simultáneamente me nació un amor a las bellas letras que morirá conmigo. 
Continuará...

domingo, abril 01, 2012

PARECE QUE FUE AYER, Y EN REALIDAD FUE AYER

PERO FUE HASTA AHORA que pudimos celebrarle su cumpleaños a mi hija, porque ayer se pasó el día trabajando.


Dignatarios de los cinco continentes, estrellas de cine, astros del deporte mundial, el ex Beatle Ringo Starr, y una pléyade de celebridades locales se hicieron presente ayer en nuestra humilde vivienda y tuvieron que regresarse frustrados por no haber podido ver en persona y tomarse fotos con ella. Por lo mismo la celebración se dio en un ambiente íntimo de familia este día.

FELIZ CUMPLEAÑOS mi reina y no importa cuántos años cumplas, para tu mamá y yo vos sos siempre la bichita chiquitita y rechulita que nos mandó el Colocho hace ya varios lustros☺

SALVADOREÑITO SE ABRE PASO EN HOLLYWOOD


ELIS SILVA ESCENA@ELDIARIODEHOY.COM
Sábado, 31 de Marzo de 2012
A un jovencito muy talentoso se le están abriendo las puertas del mundo de Hollywood, algo que no es fácil para un chico, mucho menos para alguien de origen latino y en especial de El Salvador.
Poco a poco los cuscatlecos han incursionado en la pantalla grande, pero rara vez se logra ver a un paisano tan joven actuando con estrellas de la talla de Mel Gibson y Jonah Hill.
Kevin Hernández, de 14 años, llegó muy chio a EE.UU. y comenzó a actuar como la mayoría de actores, haciendo comerciales de televisión. Pronto llegaría su primer papel importante.
En 2008, tuvo la oportunidad de trabajar en dos reconocidas series: "The Unit" y "My name is Earl". Un año después, apareció en su primera película producida para la pantalla chica: "Expecting a miracle".
Después de participar en el corto "Eye of the future" (2011) llegó el momento que más esperó en su corta vida: "The sitter" (2011).
Este filme es el más reciente del histrión de comedias del momento Jonah Hill, en el que Hernández caracteriza a uno de los protagonistas.
Su personaje se llama Rodrigo Hernández y es un chico rebelde que le hará la vida difícil al joven universitario que lo cuida.
En una entrevista con CineSnob, el joven artista habló sobre su experiencia en el casting y posterior selección.
"Leí el guión y fui a una audición. Había como 1,000 niños al salir de ahí. Yo me decía 'wow, ¡esto es realmente una gran oportunidad!'. Hice unas tres audiciones... y, finalmente, dijeron 'sí, nos gusta'", explicó.
En cuanto al compañerismo con Jonah, aseguró: "Es un tipo agradable y te hace reír. Es muy talentoso. He aprendido mucho de él".
Pero esto no es todo, Hernández continúa progresando en el camino a la fama. Su próxima actuación será en la cinta "Get the gringo" (2012), donde pudo compartir el set con el famoso Mel Gibson.
"Rodamos la película en México. Era un papel muy importante para mí. Trabajar con Mel fue genial. He aprendido de uno de los mejores. Él realmente me mostró cómo actuar", detalló.
Esta producción no se estrena aún, pero los compatriotas pueden estar listos para ver el papel del pequeño Kevin.