lunes, diciembre 15, 2008

ERA DIA JUEVES

"Los arrimados, los mendigos, los mariguaneros
los guanacos hijos de la gran puta..."

Roque Dalton

La ansiedad me abrumaba, hacía casi dos meses había dejado El Salvador en lo que fue el día más amargo de mi existencia, no había dormido en toda la noche dada la extraordinaria circunstancia que me esperaba. Una mezcla de alegría, alivio, tristeza, curiosidad, impotencia, resignación y angustia, por mencionar unas cuantas emociones, bullían en mi mente; aunque dominaba la curiosidad, debo confesar, ya que estaba a horas de conocer Estados Unidos, un deseo que me había seguido por décadas.

A eso de las cinco de la mañana ya estaba arriba y por no despertar a Toño y a Aracely, que generosamente me habían dado posada y comida por dos meses en su apartamento del Seminario Bautista, les dejé una nota en su sala, agradeciéndoles cada fineza que me dispensaron. 

Con mis maletas jalando y una mochila al hombro, me salí a la esquina de la Avenida Revolución y calle Copilco en San Angel en el D.F., a esperar un taxi que me llevara al aeropuerto de la ciudad de México.

Nunca olvidaré ese vuelo de Mexicana de Aviación con escalas en Guadalajara, Loreto y Tijuana hasta llegar al último destino que era Los Angeles. Comí a rabiar, parte porque me encanta comer, parte el nerviosismo. En el aeropuerto de Tijuana nos hicieron bajar a todos los pasajeros por un procedimiento de rutina de la aerolínea, pero yo pasé el último susto. 

Cuando íbamos de regreso al avión, un oficial de migración, al revisar mis documentos me dijo que no podía abordar porque yo había sido un ilegal en México, ya que mi permiso de turista había expirado hacía dos días.

-Pero para qué iba a ir a Extranjería a renovar mi permiso si en dos días saldría de México,  oficial? 

-No importa que solo hubiera sido media hora, tenías que haber renovado tu permiso. Hazte a un lado para dejar pasar al resto de pasajeros  y ya veré qué hacer contigo -Me espetó el muy hijueputa.

Vaya mierda, ya valí verga, pensé. Yo sabía que no había un asidero para detenerme porque tenía toda mi documentación en regla y el haber etado dos días con permiso expirado no constituía una falta grave, pero al mismo tiempo sabía que estos majes por cualquier cosa te joden para que les des mordida. 

Pasó el último pasajero y el agüite lo destilaba a borbotones, ya estaba listo para que el tipo me pidiera mordida que se la hubiera dado al chilazo, pero no...asaber qué cara de chucho ahuevado me vio el baboso que con aire de poderoso me dijo:

-Ve a abordar, y córrele que te dejan, eh!

Sintiendo que la vida me devolvía, con tono de agradecido le dije "muchísimas gracias jefe", y antes de que se arrepintiera, salí verguiado para el avión que estaba estacionado en la pista de aterrizaje.

Para pasar el agüite me eché el último sandwich con Coca Cola en el avión.

Luego de un relativamente corto vuelo a media altura, aterricé en el aeropuerto de Inglewood en "The City of Angels" en donde me esperaban tres buenísimas personas a quienes recién había conocido en México en las semanas previas.

Era 15 de diciembre. Curiosamente fue en diciembre que llegué al mundo en El Salvador, en diciembre llegué a Estados Unidos y este diciembre me hice ciudadano.

Era día jueves, hoy hace 25 años.

sábado, diciembre 13, 2008

SAN FRANCISCO, CALIFORNIA, CHULADA DE CIUDAD


Una vista de gusano del Golden Gate Bridge, el puente más famosos del mundo, símbolo de San Francisco.

Yo he visto muchas ciudades lindas alrededor del mundo y aquí en los USA, y creo tener cierta solvencia para decir que San Francisco es la ciudad más linda del planeta. Sus subidas y bajadas, su clima, su estructura, su naturaleza, su historia, su ambiente y, sobre todo, su gente, la hacen merecedora de ser mayor sitio de destino de miles de turistas en el mundo.

Esta mañana, nuestra buena amiga Doris nos invitó a mi mujer y a mí, a darnos un cruising en yate por la Bahía, lo hizo como regalo adelantado de mi cumpleaños. Como una imagen vale por mil palabras, aquí unas tomas de nuestra linda travesía.

Todo inició con un desayuno bufet fuera de serie, Doris es alguien de veras muy especial para nosostros.


Silueta de "The City by the Bay", como la han bautizado poetas y artistas sanfranciscanos.


Así como el Empire State identifica Nueva York, la Sears Tower, Chicago y la Torre de Big Ben a Londres, La Trans America Bank Pyramid, es sinónimo de San Francisco.


La Coit Tower, otro land mark the "The City", como se le conoce en el Norte de California a la ciudad más chulita del planeta tierra.


Ser de San Salvador y vivir en el Area de la Bahía de San Francisco ¿Qué más? ¿Ir al cielo? ¿Para qué?

viernes, diciembre 12, 2008

COLLAGE DE LA SEMANA

FOTOS CON HISTORIA EN LA FAMILIA


ULTIMA FOTO COMO SALVADOREÑOS PUROS


San Francisco, minutos antes de dar la entrevista para adquirir la nacionalidad estadounidense. Por más de 20 años mi mujer y yo nos hemos rehusado a renunciar a nuestra ciudadanía salvadoreña, pero al fin esto sólo es una formalidad legal. Cuanta vez entrábamos a Estados Unidos en los últimos 5 años, nos jodían para que cambiáramos la foto del carnet de residentes. Para pagar más de cuatrocientos dólares por cambiar una foto, mejor pagamos seiscientos y pico por la ciudadanía y viajamos tranquilos.

Legalmente soy salvadoreño-estadounidense, pero de hecho sigo siendo, a toda honra, el mismo mitad indio-mitad mulato de siempre.


PRIMERA FOTO COMO GRINGO DE MENTOL

Mis compañeras de trabajo me festejaron con un pastel antes de una reunión de departamento en mi escuela por haberme hecho "gringo" de mentol. Yo lo acepté gustoso porque aunque, si bien es cierto, no era una prioridad adquirir la nueva ciudadanía, no es menos cierto que yo amo Estados Unidos como mi país adoptivo.

MI GATO ALCAHUETEADO

Cada vez que mi hija Lalita está en casa, el gato Martín Godofredo, alias Tingo, siente que es el dueño del mundo y no le hace caso a nada ni a nadie (mucho menos que le limpien las chilipucas), y asume que ellos dos son lo único que le interesa al propio Dios

jueves, diciembre 11, 2008

GLOOMY SUNDAY, LA CANCION QUE INCITABA A LA MUERTE

EL MUNDO DE LO INSOLITO
Se hizo famosa por Billie Holliday, pero antes de su versión ya había adquirido una dudosa reputación en Hungría, país de origen de sus compositores.





Gloomy Sunday (Domingo Triste), fue creada en 1933 por Rezso Seress (música), y Lazso Javor (letra). Su melodía melancólica y mensaje extremadamente triste dieron paso a una leyenda negra alredor de la rola al punto que todo el que la escuchaba experimentaba unos inexplicables e irrefrenables deseos de suicidarse.

Las autoridades húngaras aseguraron que por lo menos 17 personas se habían quitado la vida teniendo cerca de sí la letra, la partitura o algo relacionado con la canción, por lo que en 1936 fue prohibida en el país.

Si la selección de Hungría hubieran oído esta rola antes del partido contra El Salvador en España 82 otro gallo nos cantara, quizás hubiéramos ganado por default♪

PREMIO "CORAZON", COMPARTIDO CON MICHAEL PRITECHER, SANTANA, E ISABEL ALLENDE


Al recibir el reconocimiento, en el escenario, Isabel Allende se seca una lágrima y parece decir: "Nunca pensé que un día iba a estar tan cerca de Fredy Campos..."


Una mañana de principios del 2003, me llamó por teléfono mi amigo Tom Wilson, director de la Agencia Comunitaria de Canal, aquí en San Rafael, California, y me descerrajó la siguiente pregunta:Oye Jesús (Aquí me llaman por mi primer nombre), ¿Aceptarías recibir un reconocimiento junto con Santana e Isabel Allende?
Pensando en buen salvadoreño, me dije a mí mismo: “estijueputa quizás está en puntueverga”, y para no faltarle al respeto, sin decir palabra colgué el teléfono.

A los segundos, el mismo Tom, ahora riéndose me dice: “No hombre no es mentira, la Agencia les quiere reconocer a Uds. tres por ser hispanos que han dado sus aportes a la cultura en San Rafael”, (la paja no me la trago pero la saboreo), a lo que en un estado casi letárgico le pregunté que cuándo y dónde y luego de sus respuestas le repliqué, “Déjame llamarte de regreso en unos minutos”, al colgar el teléfono le grito a mi mujer:

Mi mujer y yo flanqueamos al súper genio Carlos Santana


-¡Alhijueputttta, me están poniendo al nivel de Santana e Isabel Allendeeeee, viejaaaa! Ella, con mucha diplomacia me replica:

-Yo pensaba que ya no le ponías a la punto rojo Fredy.

- No amor, no es paja, el Tom Wilson me acaba de llamar diciéndome que nos van a dar un reconocimiento en Tiburón en Mayo. Puta, qué verga, no me lo puedo creerrrrr!” Al ratito llamé a Tom y le dije la célebre respuesta salvadoreña: “Por maje no…!

Tom, que es un gringo que conoce el carácter hispano como la palma de su mano se puso a reir y me dijo, vente el Jueves y platicamos.

Tanto Carlos Santana, el universalmente famoso guitarrista que revolucionó la música rock en los finales de los 60, como Isabel Allende, la mundialmente conocida escritora nivel Premio Nobel y yo, a quien ya a la siguiente cuadra nadie conoce, vivimos en San Rafael, una chulada de ciudad ubicada al norte de la Bahía de San Francisco. Solo que yo vivo en el getto de la ciudad.

Con la célebre escritora chilena, más orgullosos no nos podemos sentir mi mujer y yo.


La cosa es que en el marco de una recaudación de fondos para la agencia, se organizó el evento en la ciudad de Tiburón, California. El formato que se le dio fue que los tres íbamos a estar en el escenario y yo les iba a hacer una entrevista, luego se iba a tener una cena, se iba a subastar una guitarra donada y firmada en el acto por Santana, se iban a regalar el último libro de la célebre escritora y el último CD del mítico guitarrista. Finalmente se entregaría el pequeño galardón.

La verdad, nunca me quedó muy claro por qué me invitaron a mí, por eso cuando recibí la presea, un corazón de plata, como palabras de agradecimiento dije:
La ciudad nos reconoce porque los tres somos perfectos: ella es una perfecta escritora, él es un perfecto guitarrista y yo un perfecto desconocido.

Olvidaba decir que gracias a mi presencia (...) en el evento se recaudaron $28,000,00.