jueves, octubre 09, 2008

FELIZ CUMPLEAÑOS JOHN
































Para todos los beatlemaníacos del mundo, todo el gozo y la alegría de este grandioso día que marca el sesenta y ocho aniversario del nacimiento de la más rutilante estrella del firmamento musical de todos los tiempos.


Es justo que este día apartemos la mirada de todo lo que nos ocupa a diario y echemos un vistazo a la vida de John. Una vida que llegó a ser motivo de alegría para el mundo y que sin embargo estuvo seguida de balas, una tragedia enorme.


John nace el 9 de octubre de 1940, un día en el que la aviación alemana hizo un pequeño bombardeo en Liverpool precisamente cerca de donde vivía su tía Mimi quien corrió entre las balas.


Aunque hay muchos que cuestionan la veracidad de ese hecho, nadie niega que la tragedia siguió al mítico artista, la primera, haber perdido a su mamá, Julia, siendo un niño. Todos sabemos que los primeros años apenas la vió esporádicamente y cuando se reecontraron para desarrolar de nuevo su relación madre-hijo, ella fue arrollada por un bus en Liverpool y muerta en el instante, una noche que venía de ver a su hijo querido.


Había pasado solo toda su niñez y volvía a quedar solo...de allí que se pueda entender su verso de su canción universal Strawberryfield Forever: "no one I think is in my tree..." Nadie creo que está en mi árbol, siendo el árbol su propia vida.


Contento en su árbol con una vida para consigo mismo...


Y cuando el destino lo había llevado a encontrar a un nuevo amigo en Stu Stutcliffe, alguien con quien había hallado un eco de sus visiones y genialidades y con quien había compartido sueños..... cayó la muerte y se lo llevó también.


Un momtón de locos creyeron y creen encontrar mensajes ocultos en las canciones de Los Beatles, yo no soy la excepción, pues creo que John Lennon recibió un don divino que no lo podía limitar a tener un amigo solamente.


Yo estoy firmemente convencido de que el genio John Lennon nació para ser migo de la humanidad entera, desde un principio John perteneció a todos nosostros, el fue propiedad de la raza humana, el fue amigo por muchos años de John, Paul George y Ringo y de allí se catapultó para ser amigo de todos.


En sus canciones habla con nosotros, nos aconseja, nos invita a caminar con él por la vida, es amigo de los que nacimos y crecimos con él no importa en qué parte del mundo hayamos vivido; se hace amigo de las nuevas generaciones que llegan a amarlo como a sí mismos y seguirá haciendo amigos mientras siga existiendo vida en el mundo.


Hace sesenta y ocho años naciste para la eternidad. Feliz cumpleaños te desea tu amigo,


Alfredo

miércoles, octubre 08, 2008

CASORIO AMERICAN STYLE



El otro día me llama un cliente salvadoreño y me pide que lo case. El notario salvadoreño puede celebrar cualquier acto jurídico-notarial en cualquier parte del mundo si va a tener efectos en El Salvador, digo, cualquier acto, menos casar ya que el matrimonio, siendo un acto de efecto legal universal, conflictúa con las leyes civiles de Estados Unidos si se ejecuta de acuerdo a la normativa salvadoreña.


Pero yo también soy Notary Public of California (por ley, ese título no se puede traducir), y este estado da todo tipo de facilidades para que este acto del matrimonio se pueda celebrar por todo ciudadano que reúna ciertas condiciones legales que da la casualidad que yo reuno, y me eché el rollo en mi oficina de California a la sombra de las leyes americanas.


Qué agradable sensación se experimenta al ejecutar un acto de tanta trascendencia en la vida de los individuos. El poder ser instrumento de la Ley para fundar una familia es razón de orgullo, y saber que se unen en amor dos vidas, eleva ese poder a la categoría de privilegio, y si encima de ello, son compatriotas los que van a juntar sus caminos, hombre, la experiencia se eleva a la condición de sagrada. Aquí unan tomas de la ceremonia llevada a cabo el sábado 4 de octubre.



lunes, octubre 06, 2008

¿PARA DONDE VAS ALIANCITA?

Por Jesús Alfredo Campos

Hablando en serio nunca pensé que un día llegaríamos tan bajo, todos los equipos de la Liga merecen nuestro respeto y reconocimiento, y la victoria del Balboa el pasado sábado en verdad la mereció. El equipo dirigido por el Toto Gamarra se aplicó, vino a hacer su negocio y regresó a la cálida ciudad de La Unión con tres puntos que no le caen nada mal tomando en cuenta su posición en la Tabla.

Entonces la derrota no es tanto, lo que duele es la forma en la que nos ganan. Aquí viene el Balboa a afincarse en la defensa y a especular con contragolpes a ver qué sale y se encuentra con un Alianza colaborador de su causa al punto de sorprender al mismo rival con tanta facilidad que ofrece en la defensa al punto de llegar a ser goleado.

El mismo equipo churriero no se lo podía creer, al fin de la primera mitad ya tenían la sartén por el mango, tenían asegurado un partido que venían a no perder con goleada o a empatar en el mejor de los casos, y ahora solo era cosa de cerrase y seguir especulando en la segunda mitad, ah, pero faltaba más, vino el empacho, nos anotaron otro gol que llegó a ser la gota que revalsó el cubo.

Los dos goles angustiosos que anotó Alianza ya para qué los metió, ya era muy poco y demasiado tarde, el arroz ya estaba cocinado en el quemador de Balboa, el partido ya estaba perdido para un Alianza que no encuentra el rumbo, que peca de poca entrega hacia los colores propios y de mucha para los ajenos.

¿Y NOSOTROS QUE?

Para nosotros los aficionados que damos la vida por el Alianza ya nada valen enojos, nada valen puteadas a Directivos, técnicos y jugadores, no nos queda más que esperar un milagro, y lo más patético de todo es que es una espera sin esperanza la que nos toca, triste pero cierto.

Lo peor del caso es que ya no nos quedan palabras para justificar el fracaso, si el propio técnico Carlos Jurado respondió a periodistas después del juego que “no sabía qué estaba pasando en el equipo”, qué podemos responder nosotros? ¿Quién tiene una respuesta a la pregunta de cuándo vamos a salir de este atolladero?

A nosotros solo nos queda armarnos de valor para seguir sufriendo, somos como esas esposas víctimas de violencia doméstica, que no importa cuán grande sea el maltrato, ahí están siempre al lado de quien las victimiza. La diferencia es que hay mujeres que cansadas del abuso, al final dejan al abusador, nosotros no, porque no importa a dónde vaya, aún si al final se hunde, nos hundiremos aferrados al Alianza como a la vida misma.

sábado, octubre 04, 2008

OCTUBRE, MES DE MI VIDA Y MI MUERTE

Desde mi tierna infancia me encantó el mes de octubre. Quizás porque en El Salvador significaba el fin del año escolar, quizás por los vientos, quizás porque octubre abría una brecha que me hacía sentir más cercana la navidad, quizás porel bello poema de Alfredo Espino, o qué se yo, la cosa es que el mes de octubre despertaba siempre una dimensión agradabilísima en mi alma.

Los días me parecían más claros, el invierno ya se había ido llevándose consigo esas nubes negras y esas tormentas arrasadoras que de plano me causaban espanto, especialmente cuando venían acompañadas de esos truenos y relámpagos que penetraban hasta lo más profundo de mi espíritu con su subsecuente secuela de pánico que nada podía apaciguar más que el sueño.

Conforme fui creciendo, mi preferencia por ese mes también se fue acentuando, los días de encumbrar piscuchas en el campito cerca de mi casa (que por cierto fue una destreza que tristemente nunca pude dominar), pero de todas formas era bonito ir a ver a los aleros encumbrar las piscuchas y ponderles telegramas para ponerle un poco de drama al juego.

Por esas paradojas del destino, fue en un mes de octubre que ocurrió mi primera muerte, fue en mi mes favorito que circunstancias horribles me hicieron salir de El Salvador, dejando atrás a mis padres, a mi mujer, a mis hijos, a mis hermanos, a mis amigos, a mis enemigos, a mis muertos, mi casa, mi carro, mi profesión, mis sueños, mis esperanzas, mis planes, mi todo, qué más?

Fue en octubre que me morí para renacer en otra parte que no estaba en mis planes.

Me fui con mis ojos llorosos
llevaba en mis maletas harapos
y en mi alma despojos...


miércoles, octubre 01, 2008

EL DESVELO

Cuando menos lo pensaba se me apareció el medio día rubio como siempre. No había dormido muy bien la noche anterior y los pensamientos merodeaban en mi mente como cajitas de pandora en pinganilla. El caso fue que de no dormir me di en pensar cosas extrañas, tales como por qué a los zancudos no les gusta mi sangre. No importa si duermo vestido, con pijama o en pelota, los malditos zancudos no me pican ni por la gran puta.

Cosa extraña porque en los sesenta esos hijos de puta de veras que me quitaron la vida (aún recuerdo vívidamente aquellas noches perras en el Pimental, cuando hasta enterrado en la arena a la orilla de la playa, se las arreglaban para picarme), y hoy no me pican, pero eso sí, joden, joden y joden con ese su zumbido remaldito que aprendieron en los días que pasaron en el infierno.

Yo creo que lo que pasó fue que me inmunizaron en los sesenta y ahora se ha transmitido de generación en generación, zancudo tras zancudo, la enseñanza de no picar al tal Alfredo.

Bueno, pero siguiendo con mi relato, como no pude dormir anoche, mi mente voló hasta los confines del universo, allí donde ni las aguilas se atreven, allí donde se caga hasta el más macho, y precisamente en ese lugar, en lo más increíble de la vida misma...

Vi la sombra de aquel beso
que le di a aquella muchacha
en el parqueo de un Drive Inn
en le Boulevard de Los Héroes
(Sí, la que me dijo
que sólo me iba a
dar uno
para que dejara de joder,
y después ya no me quería soltar,
cosas de la vida tú sabes...),
y sentado en la orilla del universo
acaricié su pelo de seda
y su piel de terciopelo,
y cuál no sería mi sorpresa
que cuando regresé,
ya me había dormido...
con la esperanza
de que un día volvería a verla
a ella, a ella...


A ella que me dio ánimo
de seguir siendo hombre

por el resto de mis días,
a ella que cubrió sus ojos de llanto
cuando supo la verdad
y prefirió irse lejos.
A ella que engañé de nuevo
cuando me apostó
a que no volvería
porque
un ciego no pasa dos veces
por el mismo lugar
y perdió
porque volvió
y la engañé
otra vez
y otra y otra.


Me estoy acordando de
aquel baboso
al que apodábamos la Pulga

(ya no me acuerdo
cómo se llamaba,
sólo sé que era
hermano de la Rina,
y que se murió de bolo
y que no tuvo dos oportunidades
porque se murió de bolo,
si, no es un error,
se murió de bolo
pero tenía derecho
a morirse de bolo...)

Un pensamiento dedicado
a su presencia por el mundo
no le cae tan mal
no importa dónde esté olvidado,
como el beso que le di
a aquella muchacha
en un Drive Inn
del Boulevard de Los Héroes...