Yo tengo una gran vida, lo he afirmado en innumerables ocasiones.
Si por tener una gran vida puede entenderse gozar de una excelente salud; ejercer una profesión decente; tener una familia solida, mantener una situacion financiera estable y poseer una dotacion de amigos poca, pero de calidad; entonces, yo tengo una gran vida.
Hasta este momento, no tengo quejas.
Sin embargo yo he experimentado reveses muy duros en mi ya larga jornada.
Lo peor que me pudo pasar fue el afrontar la emigración obligada, que me hizo pasar por fasetas completamente improvisadas por lo abruptas. Gracias a Dios, cada una de ellas las fui superando, no sin derramamiento de lágrimas, ni sin mi correspondiente cuota de humillaciones, angustias y dolores que, al final, desarrollaron en mí la capacidad de valorar el presente, ya no de manera teórica como lo había venido haciendo por años, sino esta vez en la práctica, con sacrificio de cara, de pellejo y de vergüenza en muchos casos.
No es este el momento de recordarlos y plagar mi blog de angustias para buscar simpatía. No. A estas alturas del partido simpatía es lo que me menos necesito en mi vida, es más, la deploro. La urgí tanto en su momento, que hoy sólo resta ser agradecido y buscar a quienes me dieron simpatía, para devolver el favor con gratitud, o buscar a otros, para compartir lo que hace tiempo me dieron a mí.
Los fracasos me fueron formando al punto de volverme un estóico en ocasiones y un cínico en otras. Se trataba de sobrevivir y tuve que cambiarme de careta como de camisa; es más, hubo un tiempo que tuve más de las primeras que de las segundas. Devine en una especie de camaleón, desarrollé a la perfección el arte de reinventarme a mí mismo casi a diario.
Gracias a los fracasos, que al no matarme me hicieron más fuerte.
A veces perdí la vergüenza es cierto, pero nunca perdí la dignidad. Perdí vergüenza, pero traté por todos los medios de no realizar actos vergonzosos.
Los fracasos me hicieron fuerte para soportar la punzante realidad y hoy camino hacia mi tumba con respeto a todos y a mí mismo.
Vistas las cosas desde mi perspectiva, tener una gran vida hoy, necesitó la presencia de fracasos ayer para probarme a mí mismo que el mañana era capaz de conquistarlo.
En definitiva, el cliché "no hay éxito sin fracaso", yo lo comprobé en carne viva, todo gracias fracasos que, al no matarme, me hicieron más fuerte.
lunes, febrero 05, 2007
domingo, febrero 04, 2007
¿DONDE ESTAN LAS BRAGAS?
LAS BRAGAS, ese necesario atuendo femenino que por siglos de los siglos ha constituido protección y seguridad para las mujeres de todas las edades y culturas, está siendo ignorado en los últimos años.
Para beneplácito de nosostros los caballeros de toda latitud, desde Marilyn Monroe y Jane Mansfield en Estados Unidos, y desde mucho antes en Europa, las bragas o calzones, no parece ser tan necesarios para las féminas actuales.
No podemos decir que es la situación económica la que obliga, pues billonarias como miembros de la realeza inglesa han sido sorprendidas sin portar el mítico "garment".
No me digan que la heredera de una incalculable fortuna como lo es Paris Hilton, no tiene para comprarse su mini tanga.
Aquí una muestra de la muy reputada Britney Spears, quien recientemente fue cachada bajándose de su limo a la entrada de un club de New York, sin el íntimo "pedazo de trapo".

¿Un olvido pasajero? ¿Prisa porque le cogió la tarde? ¿No tenía limpios al salir de casa?
Vaya Ud a saber...!
Para beneplácito de nosostros los caballeros de toda latitud, desde Marilyn Monroe y Jane Mansfield en Estados Unidos, y desde mucho antes en Europa, las bragas o calzones, no parece ser tan necesarios para las féminas actuales.
No podemos decir que es la situación económica la que obliga, pues billonarias como miembros de la realeza inglesa han sido sorprendidas sin portar el mítico "garment".
No me digan que la heredera de una incalculable fortuna como lo es Paris Hilton, no tiene para comprarse su mini tanga.
Aquí una muestra de la muy reputada Britney Spears, quien recientemente fue cachada bajándose de su limo a la entrada de un club de New York, sin el íntimo "pedazo de trapo".

¿Un olvido pasajero? ¿Prisa porque le cogió la tarde? ¿No tenía limpios al salir de casa?
Vaya Ud a saber...!
GOOGLE Y CLUSTR MAPS EN MI BLOG
Esta semana establecí contacto con estos dos prestigiosos íconos de la red Internet.
Bien por mi blog.
Google está en toda la red, quien ignore a esta poderosa fuente de enlaces, bienvenido al planeta tierra.
No me interesa en absoluto el que pueda o no hacer dinero teniéndolos como aliados; me interesa el aire de prestigio que le presta a mi blog el que aparezcan sus anuncios en mis paginitas.
En cuanto Clustr Maps, esto es un gran aliaciente, pues el ver puntitos rojos en el mapa me dice que en alguna parte del mundo, aunque sea por casualidad, alguien se detuvo a leer alguna bagatela por mí escrita. Me da la cereteza de no estar solo y la ilusión de compañía cibernética.
Cierro mi semana con la gran alegría de adornar mi blog con prestigio y sensación de pertenencia a un grupo.
Como dice un miembro del Foro Albo: Awiwi, awiwi!!!
Bien por mi blog.
Google está en toda la red, quien ignore a esta poderosa fuente de enlaces, bienvenido al planeta tierra.
No me interesa en absoluto el que pueda o no hacer dinero teniéndolos como aliados; me interesa el aire de prestigio que le presta a mi blog el que aparezcan sus anuncios en mis paginitas.
En cuanto Clustr Maps, esto es un gran aliaciente, pues el ver puntitos rojos en el mapa me dice que en alguna parte del mundo, aunque sea por casualidad, alguien se detuvo a leer alguna bagatela por mí escrita. Me da la cereteza de no estar solo y la ilusión de compañía cibernética.
Cierro mi semana con la gran alegría de adornar mi blog con prestigio y sensación de pertenencia a un grupo.
Como dice un miembro del Foro Albo: Awiwi, awiwi!!!
viernes, febrero 02, 2007
MI MUJER, UN SINVERGüENZA Y YO
MARTIN GODOFREDO es un gran gato. Como es el único gato bilingüe en mi vecindario, él no se muere de hambre ya que por ser tan guapo lo quieren por todas partes y siempre lo reciben con deliciosa comida.
Pero como él es tan delicado, con un gesto amable rechaza la comida en casa ajena y regresa a la suya en donde siempre lo aguarda su dieta favorita: pepitas de salmón y, de vez en cuando, una suculenta lata de pescaditos molidos.
Come tanto que a veces siento temor de que me manden una temporada a la sombra por "crueldad animal" por dejarlo engordar tanto.
Me desternillo de la risa cuando después de comerse sus pescaditos, queda hasta media hora limpiándose el hocico con su lengua o mojándose la patita y masajeándose alrededor de los bigotes.

A veces no le gusta su nombre humano y prefiere que le llamemos "Tingo" (última sílaba de Martín y primera de Godofredo), porque siente que es más apropiado para su alcurnia gatuna.
Mi hija lo trajo de la ciudad de Oakland, a casa siendo aún un bebecito pispirringo y socarrón.
Pero él maneja la información que es de ancestro italiano, de Nápoles, para ser más exactos, y que su tatarabuelito vino a Estados Unidos huyendo de la temible Camorra en donde se había metido en líos por unos negocios oscuros en que se vio involucrado.
Por otra parte, dice Tingo, que un tío, que se llamaba Lucino, lo heredó con una considerable fortuna en euros los cuales se hallan enterrados en Nápoles, en un basurero cercano al puerto de Santa Lucia; que ese pistío nadie lo toca por temor a represalias y que al nomás recibir su fortuna, nos va a yudar a resolver nuestro problemas financieros.

A nuestros insistentes ruegos de que nos aliviane con la feria, él sólo nos replica con su adagio preferido: "paciencia piojo que la noche es larga..." Mientras tanto, nosostros esperanzados, le seguimos comprando su comida favorita.

Le encantan los postres. Es el único gato que conozco que come melón. Detesta el ruido, especialmente el de la aspiradora. Si oye que silban o que cantan muy fuerte se lanza sobre el pobre silbador o cantante como queriendo decirle "¡Chó hijueputa!

En el verano lo hacen sufrir las golondrinas que vienen a hacer su nido todos los años en el cielo raso de mi casa. Les maulla de una manera extraña como queriendo decirles, "Vengan nenas, seamos amigos...!" Pobres de ellas si le hacen caso. Una vez una cedió a su lastimera llamada y jamás se volvió a saber de ella...

Una de estas frías noches decidimos encender nuestra chimenea y, al sentir lo calientito, Tingo fue el primero en acomodarse cerca de ella.
Tiene un gran pegue con las felinas, pero como es machorro, no le interesan los romances, lo que le ha acarreado una reputación nada atractiva en el vecindario. Pero a él no parece importarle lo que digan las malas lenguas.
Mientras tanto la vida continúa y Martín Godofredo se la pasa practicando a la perfección sus tres verbos favoritos: Comer, dormir y cagar...
Como sinvergüenza es sinvergüenza mi gato albo!
Pero como él es tan delicado, con un gesto amable rechaza la comida en casa ajena y regresa a la suya en donde siempre lo aguarda su dieta favorita: pepitas de salmón y, de vez en cuando, una suculenta lata de pescaditos molidos.
Come tanto que a veces siento temor de que me manden una temporada a la sombra por "crueldad animal" por dejarlo engordar tanto.
Me desternillo de la risa cuando después de comerse sus pescaditos, queda hasta media hora limpiándose el hocico con su lengua o mojándose la patita y masajeándose alrededor de los bigotes.
A veces no le gusta su nombre humano y prefiere que le llamemos "Tingo" (última sílaba de Martín y primera de Godofredo), porque siente que es más apropiado para su alcurnia gatuna.
Mi hija lo trajo de la ciudad de Oakland, a casa siendo aún un bebecito pispirringo y socarrón.
Pero él maneja la información que es de ancestro italiano, de Nápoles, para ser más exactos, y que su tatarabuelito vino a Estados Unidos huyendo de la temible Camorra en donde se había metido en líos por unos negocios oscuros en que se vio involucrado.
Por otra parte, dice Tingo, que un tío, que se llamaba Lucino, lo heredó con una considerable fortuna en euros los cuales se hallan enterrados en Nápoles, en un basurero cercano al puerto de Santa Lucia; que ese pistío nadie lo toca por temor a represalias y que al nomás recibir su fortuna, nos va a yudar a resolver nuestro problemas financieros.
A nuestros insistentes ruegos de que nos aliviane con la feria, él sólo nos replica con su adagio preferido: "paciencia piojo que la noche es larga..." Mientras tanto, nosostros esperanzados, le seguimos comprando su comida favorita.
Le encantan los postres. Es el único gato que conozco que come melón. Detesta el ruido, especialmente el de la aspiradora. Si oye que silban o que cantan muy fuerte se lanza sobre el pobre silbador o cantante como queriendo decirle "¡Chó hijueputa!
En el verano lo hacen sufrir las golondrinas que vienen a hacer su nido todos los años en el cielo raso de mi casa. Les maulla de una manera extraña como queriendo decirles, "Vengan nenas, seamos amigos...!" Pobres de ellas si le hacen caso. Una vez una cedió a su lastimera llamada y jamás se volvió a saber de ella...
Una de estas frías noches decidimos encender nuestra chimenea y, al sentir lo calientito, Tingo fue el primero en acomodarse cerca de ella.
Tiene un gran pegue con las felinas, pero como es machorro, no le interesan los romances, lo que le ha acarreado una reputación nada atractiva en el vecindario. Pero a él no parece importarle lo que digan las malas lenguas.
Mientras tanto la vida continúa y Martín Godofredo se la pasa practicando a la perfección sus tres verbos favoritos: Comer, dormir y cagar...
Como sinvergüenza es sinvergüenza mi gato albo!
jueves, febrero 01, 2007
LOS PASTORES EVANGELICOS FUNDAMENTALISTAS
DETESTO a los pastores evangélicos fundamentalistas, porque se bajan a la gente con el pisto, "en el nombre de Dios..."
COMPADEZCO a los seguidores de los pastores evagélicos fundamentalistas, que sin saber que son victimas de vividores, les bajan su pisto.
DESPRECIO a los seguidores de los pastores evangélicos fundamentalistas, que sabiendo que son victimas de vividores, se dejan bajar su pisto.
ABORREZCO a los cómplices inteligentes de los pastores evangélicos fundamentalistas, que sabiendo perfectamente que la secta destructora de la personalidad en la que están involucrados es sólo un vulgar baje, invierten tiempo, energía, inteligencia y aptitudes, para dominar y controlar a los pobres seguidores de los pastores evangelicos fundamentalistas.
OPINO, que los pastores evangélicos fundamentalistas son unos hijos de la gran puta!
HE DICHO!
COMPADEZCO a los seguidores de los pastores evagélicos fundamentalistas, que sin saber que son victimas de vividores, les bajan su pisto.
DESPRECIO a los seguidores de los pastores evangélicos fundamentalistas, que sabiendo que son victimas de vividores, se dejan bajar su pisto.
ABORREZCO a los cómplices inteligentes de los pastores evangélicos fundamentalistas, que sabiendo perfectamente que la secta destructora de la personalidad en la que están involucrados es sólo un vulgar baje, invierten tiempo, energía, inteligencia y aptitudes, para dominar y controlar a los pobres seguidores de los pastores evangelicos fundamentalistas.
OPINO, que los pastores evangélicos fundamentalistas son unos hijos de la gran puta!
HE DICHO!
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